lunes, 7 de agosto de 2017

Nueva Circular del Centro de Estudios del Cuarto Camino

El sistema tradicional de transmisión del Cuarto Camino ha sido siempre de “la boca al oído”, esto es, transmitida oralmente.

Sin embargo, las circunstancias del mundo han cambiado. Hace 30 o 40 años atrás, las ideas de este sistema no tenían la amplísima difusión que tienen en la actualidad a través de Internet en grupos, foros y redes sociales.

Esta expansión de las ideas del Cuarto Camino por la Web ha tenido como consecuencia que un significativo y creciente número de personas, aún pudiendo asistir a clases presenciales, no logran adaptarse a este modo tradicional de estudio por la influencia de la culturización informática. generando como consecuencia numerosas faltas de asistencia a este tipo de clases.

Es así qué, despues de pensar otras alternativas, nos decidimos por ofrecer el estudio de este sistema en modo online, y por la buena recepción que ha tenido nuestra propuesta,  hemos optado finalmente por esta modalidad para que las personas interesadas en estudiarlo, sepan qué hacer y cómo hacer.

Ahora bien. Muchas de las personas que nos contactan preguntan si los estudiantes a distancia aprenden lo mismo que a través de clases presenciales.

La respuesta es sí.

La experiencia nos demuestra que aún hoy, después de extensos períodos de tiempo, en algunos casos de miles de años, autores clásicos de la filosofía y la religión que vivieron en los más diversos puntos geográficos de la Tierra, continúan influenciándonos con sus ideas y nos movilizan interiormente en alguna dirección de búsqueda.

Si esto es posible a pesar de las distancias en el tiempo, es también perfectamente posible a pesar de las distancias en el espacio y con mayor razón en nuestro tiempo en que contamos con todos los medios posibles de comunicación.   

Esta experiencia demuestra también algo muchísimo más importante, y es que las ideas, si son aceptadas y comprendidas, actúan independientemente de la forma en que se las imparta. 

El método de trabajo es muy sencillo y es el siguiente:

Por correo electrónico, el Centro envía un apunte, por ejemplo, sobre la Observación de Sí.

La persona lo lee y hace las preguntas que crea necesarias. Estas preguntas se responden oportunamente con nuevas directivas.

De este modo es cómo se da comienzo a una relación de estudio con nosotros. 

La cuota es mensual y su modalidad es Pago de Voluntariado, esto es, cada persona paga lo que puede pagar, quedando a su juicio y posibilidades el monto del mismo. 

La razón de esta modalidad se fundamenta en no imponer a los potenciales estudiantes la carga de un monto fijo que deberían abonar si o si todos los meses para poder continuar, pues la experiencia demuestra que las exigencias de la vida externa a veces hacen imposible por un período equis el pago puntual de un monto fijo de cuota.

No hay cuota de ingreso y las personas no necesitan pagar por adelantado el comienzo del estudio.

Con esta forma de pago el centro asegura a los estudiantes su continuidad sin interrupciones.

Al mismo tiempo, nuestro centro se asegura también de esta manera, la continuidad de la difusión de las ideas del Cuarto Camino.

Por último, es necesario señalar que este Centro es una escuela de mantenimiento de las ideas que otros hombres, a lo largo de la historia, aprendieron e impartieron antes que nosotros.





miércoles, 2 de agosto de 2017

El Padre Nuestro u Oración del Señor

(Sugerencias para una comprensión del significado de La Oración del Señor)

Padre nuestro que estás en los Cielos.
Esta frase parece referirse a que el “Padre”, esto es, el origen, la causa, el principio, está en alguna parte que no es la Tierra. La imagen de Cielos nos remite a categorías superlativas de entendimiento y comprensión, a la idea de algo más grande que nosotros mismos y qué, como tal, está fuera de la Tierra, a nivel del Sol o la Vía Láctea; a la idea de que nosotros y nuestros padres, somos hijos de un padre más grande.
Santificado sea tu nombre.
“Santo” significa apartado. “Apartar” significa diferenciar, distinguir. “Nombre”, cuyo significado corriente es apellido, alias, etc., significa también autoridad, facultad y ciencia. “Santificar el nombre del Padre” podría significar, diferenciar, distinguir lo que proviene de su autoridad, facultad y ciencia, de toda otra autoridad, facultad o ciencia. 
Venga a nosotros tu reino
“Venga”, del verbo venir, significa querer que algo se manifieste, comparezca o revele su existencia. “Nosotros” significa los que estamos y somos. “Reino” tiene el sentido de gobierno, mando y guía. “Venga a nosotros tu reino” significaría una expresión de deseo de la necesidad de que se manifieste, comparezca o se revele la existencia del gobierno, el mando, la guía del “Padre”, del origen, causa o principio, a los que estamos y somos en un lugar en oposición a Los Cielos, es decir, a los que estamos y somos en la Tierra, a los hombres, a toda la humanidad.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo
Expresamente da a entender que la voluntad o el orden concebido por una Mente Superior o Dios, no se hace en la Tierra. Es una expresión de deseo de que los hombres, en algún momento, comiencen a actuar desde ideas provenientes de un nivel superior de comprensión y no desde ideas de un nivel inferior, tal y como viene aconteciendo desde tiempos remotos. 
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
Se sugiere la necesidad de la importancia de que cada día de nuestras vidas, nos alimentemos interiormente, psicológicamente, del conocimiento, ciencia o enseñanza superior, que es aquí comparado con el pan, y obtener así las fuerzas necesarias para continuar trabajando contra nuestra mecanicidad adquirida.   
Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores
Parece ser una expresión de certidumbre de qué, cuando hayamos comprendido que nadie es consciente de sus actos, y hayamos cancelado completamente nuestros cargos internos, los efectos negativos de nuestros propios actos inconscientes, no recurrirán en nosotros cuando entremos otra vez a la vida de los sentidos a través del círculo del tiempo.
Y no nos dejes caer en la tentación
“Tentación” es sinónimo de seducción. “Caer en la tentación” podría referirse, en términos del Trabajo, a identificarse nuevamente con las ideas de la vida ordinaria cuando ya se había comenzado a pensar desde ideas de un nivel superior; a abandonar el Trabajo cuando ya se había entendido la urgencia de trabajar; a dejar de hacer esfuerzos después de haber comprendido la necesidad de hacerlos.
 Más Líbranos del Mal
puede entenderse como la necesidad de recordar de buscar ayuda en las ideas superiores, cuando se está en peligro de ceder a aquello que es la causa de la tentación de incurrir en actos mecánicos, en actos inconscientes; la falsa personalidad y su falso Yo.  
Porque tuyo es el Reino, el poder y la Gloria, por los siglos de los siglos
Es la afirmación de que el gobierno, mando o guía, pertenece legítimamente, a lo que es de arriba, esto es, a niveles superiores de entendimiento, comprensión y conciencia.   

El Cuarto Camino-Cuarta parte

El primer camino es el Camino del Fakir. Es el camino de la ejercitación del cuerpo para superar durísimas pruebas físicas; imponerse al frío y el calor extremos, es decir, a insolaciones y congelamientos, a la privación extrema de alimentos y agua, a soportar torturas físicas inconcebibles para un hombre corriente. El verdadero camino del fakir consta de adiestramientos físicos extraordinariamente crueles e inhumanos; en otras palabras, un fakir se expone a experiencias que pueden enfermarlo gravemente o a morir. Una de las pruebas más arduas para el centro motor, centro sobre el que trabajan los fakires es la inmovilidad absoluta. 
Se conoce el caso de un fakir que se mantuvo sentado frente a un árbol durante quince años. El único movimiento que se permitía era para ingerir alimentos y beber agua que sus discípulos tenían que darle igual que a un niñito y, al igual que a un niñito, había que lavarlo y cambiarle la ropa. Es inimaginable la terrible lucha interior que debió sostener para llegar a ese nivel de trabajo. 
Otro aspecto, también exclusivo de este camino, es que un fakir trabaja sobre la base de la imitación de lo que su maestro le muestra o sea, sin explicarle nada. Si sobrevive, logra la unidad, pero solamente con un solo centro, pues sus centros emocional e intelectual quedan sin desarrollar. En este punto, es preciso entender que en un fakir esta falta de desarrollo de sus otros centros es incomparablemente mayor que en un hombre corriente, puesto que al lograr un enorme desarrollo en su centro motor, los otros centros quedan, por así decirlo, a años-luz de distancia del desarrollo de su centro motor. Es un camino que muy pocos hombres recorren, un camino rudo, peligroso y cuya finalidad el fakir mismo desconoce enteramente.
El segundo camino es el llamado Camino del Monje. Es el camino de la emoción religiosa, de la fe en Dios y de los renunciamientos a los placeres del mundo. El camino del monje es también muy riguroso y prolongado. Un monje pasa muchos años luchando contra las emociones que le inducen a retornar al mundo de los hombres, a las tentaciones de los sentidos, a las tentaciones del diablo. No obstante, pese a su dureza este camino es muchísimo más seguro que el camino del fakir; es más estable y con una meta más objetiva. Aquí, el monje ya tiene un maestro que le ayuda y le guía para que pueda alcanzar su meta. Otra de las características del camino del monje es la necesidad de la obediencia, pues en todo tiene que hacer lo que le dice su maestro. De lo contrario, un hombre no se correspondería con las exigencias de este camino. 
Al igual que en el Camino del Fakir, el aislamiento de la vida ordinaria es completo. De este modo, un monje somete todos los sentimientos que un hombre corriente considera como los mayores significados de su vida, a un solo sentimiento; la fe en Dios. Así, alcanza la unidad, pero, al igual que el fakir la alcanza sobre la base del desarrollo desmesurado de un solo centro, en este caso, el emocional, permaneciendo sus centros motor e intelectual muy rezagados respecto del primero.
El tercer camino es el Camino del Yogui; es el camino del desarrollo del intelecto o  Raja-Yoga. El yogui trabaja bajo la estricta dirección de un maestro y no puede ni debe hacer nada sin el permiso de su maestro. Pero su obediencia no se basa en la fe como en el monje, sino en la comprobación intelectual de lo que va obteniendo.  
Por largos años estudia y practica los métodos para el total dominio de la mente; la capacidad de interrumpir a voluntad los pensamientos para ahorrar la energía psíquica que se suele invertir en asociaciones innecesarias y otorgar un reposo completo a la actividad mental, a pensar sólo en lo que él decide pensar y en nada más; en la meditación sobre lo que conoce o cree conocer, a descubrir las conexiones equivocadas en todo lo que ha pensado o aprendido en el pasado; en la contemplación, que consiste en penetrar profundamente en un tema o en un sonido y captar su esencia sin la participación del pensamiento. Alcanza la unidad al subyugar todo pensamiento innecesario, pero al igual que en los otros dos caminos, sus demás centros quedan sin desarrollar.

Todos estos caminos son caminos válidos, esto es, caminos en los que un hombre puede esperar obtener algo permanente para sí. Su mayor inconveniente radica en el enorme desarrollo de un centro en detrimento de los otros. Los que transitan estos caminos, lo pueden todo con un centro, pero no pueden hacer nada o casi nada con los restantes. De esta manera, un fakir se convierte en un gran hombre nº 1, con un desmesurado desarrollo del centro motor. Un monje se convierte en un gran hombre nº 2, con un desmesurado desarrollo del centro emocional. Un yogui se convierte en un gran hombre nº 3, con un desmesurado desarrollo del centro intelectual. 
Otra gran dificultad para seguir cualquiera de estos caminos y que ha sido insuperable para muchos que se han iniciado en ellos es qué, desde el principio mismo, es decir, a partir del instante en que ingresa en uno de estos caminos un hombre debe renunciar absolutamente a toda su vida anterior, esto es, debe morir para el mundo.
Tiene que abandonar familia, amigos, profesión, en suma, todos sus afectos e intereses. En el caso de que manifieste dudas u oponga reparos a lo que se le dice que debe hacer, le será imposible continuar en ellos. Contrariamente a lo que se supone, un verdadero fakir, un verdadero monje y un verdadero yogui son rarísimos de encontrar, no sólo porque viven aislados del mundo, sino también porque son poquísimos. Por ejemplo, en el caso de los monjes, todos lo que conocemos en Occidente e inclusive, en Oriente mismo, son monjes a medias. Sin temor a exagerar, puede afirmarse que son escasísimas las personas procedentes del mundo moderno que han tenido la ocasión de conocer a un real y auténtico monje. Ahora bien. De no existir nada más que estos tres caminos, para muchas personas que buscan posibilidades diferentes de desarrollo a las que ofrece la vida ordinaria, su situación sería prácticamente sin esperanzas puesto que nunca podrían hallar alguno de estos tres caminos en el ámbito de la vida común.
Pero existe un Cuarto Camino que es un camino enteramente distinto a los otros tres.  En primer lugar, el cuarto camino no requiere que un hombre se aísle del mundo, que deje todo por lo que se ha esforzado en obtener de la vida. Puede estudiar y practicar los métodos del Cuarto Camino y proseguir ocupándose de las actividades corrientes,  sin suspender las relaciones que tiene con las otras personas, sin renunciar a nada porque este camino no demanda el retiro del mundo.
Esto es, precisamente, lo que lo hace particularmente práctico, pues los obstáculos interiores que un hombre debe superar para obtener algo permanente para sí mismo, se han formado en las condiciones de su vida normal y si un hombre, por ejemplo, que vive en la vida de las grandes ciudades se retirase del mundo para alcanzar la paz, por las nuevas condiciones generadas por el aislamiento obtendría una falsa paz, porque si bien estos obstáculos dejarían de actuar sobre él en las nuevas condiciones, no obstante, permanecerían en ese hombre en estado latente, y cualquier cambio en las condiciones los harían actuar otra vez. Son bien conocidas las historias sobre hombres qué, apartados del mundo, disfrutaban de equilibrio en sus vidas, pero que al tener que volver al mundo obligados por causas externas, en poco tiempo fueron trastornados por la vida mundanal.
 En el Cuarto Camino, en cambio, un hombre trabaja sobre sí mismo en medio de influencias qué, por así decirlo, lo privan constantemente de la paz y si un hombre logra obtener el control de sí mismo o paz interior en estas adversas circunstancias, ya no la podrá perder en ninguna otra circunstancia. Por otra parte, el Camino del Fakir, el Camino del monje y el Camino del Yogui, si bien no necesariamente bajo estas denominaciones, han sido ampliamente difundidos por la literatura bajo las formas de Ascetismo, Misticismo y Mentalismo, todo lo cual significa que estos tres caminos tradicionales son, en cierta medida, del conocimiento público.     
Pero en lo que respecta al Cuarto Camino, su existencia es muchísimo menos conocida que la de los otros tres caminos. 

martes, 1 de agosto de 2017

Puntos de vista


Si un hombre sufre por el mal que puede haber causado siendo inconsciente, eso debería impulsarlo a buscar la manera de no volver a cometerlo. Pero si sólo sufre por haberlo cometido y no hace nada por no volver a cometerlo, eso sólo le servirá para justificarse por reconocerlo. El resultado de esta justificación será que volverá a hacerlo. No sirve de mucho arrepentirse hoy por el mal cometido ayer y volver a cometerlo mañana.

Querer no es exactamente poder. Entre querer y poder falta algo: capacitarse para poder lo que se quiere. No se puede ser médico con sólo querer. Esto es válido también para el que quiere obtener algo del Cuarto Camino.

Si un hombre está por hacer algo que sabe que no debería hacer y no lo hace o si sabe que debería hacer algo que debe hacer y lo hace, eso es Recuerdo de Sí. Todo lo que pasa de esto es imaginación.

La emoción es la tercera fuerza relacionante entre el pensamiento y la acción.

A un mal pensamiento, sigue una mala emoción y a una mala emoción, sigue una mala acción. Si el pensamiento no cambia ni la emoción ni la acción cambiarán jamás. Todo trabajo verdadero sobre uno mismo comienza por un cambio de la manera de pensar. Si la mente cambia, todo lo demás cambia por añadidura. Pero hay que saber qué se debe cambiar y cómo cambiarlo.

Se nos ha enseñado que en el Universo todo se transforma para que pensemos que lo que fue ya no volverá a ser. Esta es una gran equivocación. En el Universo todo se recicla para que vuelva a ser lo que ya fue.

Cuando una civilización alcanza un alto nivel de desarrollo científico y tecnológico, sin un desarrollo interior, espiritual o psicológico equivalente, eso no augura nada bueno para el futuro de esa civilización.

La leyes no crecen de los árboles. Nuestra sociedad es regida por leyes y detrás de esas leyes hay legisladores. No hay leyes sin legisladores. Nosotros somos una parte de un Todo, y lo que es verdad en la parte es verdad también en el Todo. Por consiguiente, detrás de las leyes que rigen el Universo tiene que haber también un legislador. Esto es algo para pensar.

Nunca se lo repetirá lo suficiente: los más grandes ignorantes no son los que nada saben, sino los que saben mucho, pero todo de una manera enteramente equivocada.

El mal sólo puede cometerse inconscientemente. Si alguien es consciente no puede hacer el mal porque no sentiría placer en hacerlo.











domingo, 30 de julio de 2017

Las actitudes intelectuales y las emociones negativas

En un primer momento, estaríamos de acuerdo en que las emociones negativas se manifiestan por causa de eventos externos. Pero no es así. La emoción negativa se manifiesta no a causa del evento, sino a causa de una actitud intelectual o punto de vista que juzga negativamente a ese evento, y así induce una emoción negativa hacia ese evento en el centro emocional.
Prácticamente todas nuestras emociones negativas se basan siempre en acusar a alguien de ser el responsable de provocar en nosotros dichas emociones.
Si comprendiésemos que nuestro rechazo emocional hacia ciertos eventos tiene su origen en negativas actitudes intelectuales hacia esos eventos, comprenderíamos que el problema está en nosotros y eso, cambiaría toda nuestra situación interior.
De allí la necesidad de cambiar algunas de nuestras actitudes mentales, especialmente, aquellas actitudes que consideran necesarias y justas a las emociones negativas.
Es preciso entender esto claramente; la lucha contra las emociones negativas comienza en la mente. No puede comenzar en el centro emocional.
Detrás de todo rechazo emocional hacia un evento se encuentra una actitud intelectual negativa hacia ese evento y toda actitud intelectual negativa se la conoce siempre por el estado emocional negativo que produce en uno mismo.
El real control del centro emocional necesita el recuerdo de sí primero en la mente; si la mente se recuerda a sí misma, el centro emocional y los demás centros, también se recordarán a sí mismos.
El recuerdo de si se forma en la mente por medio de los esfuerzos por entender las ideas del Trabajo y por la creación de actitudes intelectuales correctas.
Si la mente adquiere actitudes intelectuales correctas, el centro emocional adquirirá sentimientos correctos y el centro motor obedecerá a los dos. Pero, antes que nada, es preciso detener el hábito mecánicamente adquirido de expresar emociones negativas.
Un antiquísimo proverbio dice: “Lo que no se ve, es la causa de lo que se ve”. La expresión de emociones negativas es la manifestación en el mundo externo, de lo que no se ve, esto es, las actitudes intelectuales negativas que residen en la mente.
Si no se les permite manifestarse a través del centro emocional y del centro motor, se debilitan y al debilitarse, dejan lugar para que nuevas actitudes puedan ser creadas.
 Otro punto importante a considerar, es que las emociones negativas no son inevitables. Es preciso librarse de la idea de su inevitabilidad. Esta es una de las más grandes ilusiones que nos han sido transmitidas por educación.
Si queremos aumentar nuestro entendimiento del mundo y de nosotros mismos, debemos primero cambiar nuestra visión intelectual de las cosas, porque nuestro modo de pensar, y por extensión, de sentir y actuar, está determinado, en su mayor parte, por una visión intelectual de la vida que no nos es propia.
Sin ser conscientes de ello, nos encontramos sujetos a modos tradicionales de sufrimiento y así, hemos llegado a creer que este sufrimiento es una parte natural de nuestra vida. Sin embargo, todo este sufrimiento pertenece a la educación que hemos recibido, a las actitudes intelectuales con las que se nos ha enseñado a juzgar los acontecimientos de la vida.
Es preciso que aprendamos a pensar de una manera diferente tanto acerca de la vida como acerca de nosotros mismos, y esto sólo será posible cuando pensemos desde nuevas ideas, desde nuevas maneras de discernir las cosas.
El estudio de las ideas del Trabajo, la lucha contra la identificación con las actitudes intelectuales negativas, la lucha contra la expresión de las emociones negativas, contra la imaginación negativa, la consideración interna, la creación de un pensar correcto sobre las emociones negativas y la práctica del recuerdo de sí, son la base de este Trabajo.


NOTA: LAS PERSONAS RESIDENTES EN BRASIL INTERESADAS EN EL ESTUDIO DE ESTE SISTEMA DEL CUARTO CAMINO PUEDEN COMUNICARSE TELEFÓNICAMENTE AL 41 9 8806 3436 O POR E-MAIL AL CORREO unaescuela4@gmail.com





miércoles, 26 de julio de 2017

Informar

Informar es instruir y educar.

Informar es una palabra compuesta por la contracción In (interior) y el verbo formar. Formar es crear, fabricar, establecer. Pero, en este caso ¿formar qué? Crear, fabricar mediante una instrucción, una educación, el interior de una persona.

Interior significa entre otros sinónimos, íntimo.

Íntimo significa uno mismo, sí mismo y mente.

Sinónimos de mente son, entre otros, discernimiento, pensamiento, opinión y juicio.

Informar significa entonces, crear, fabricar, la manera de discernir, pensar, opinar y juzgar de una persona.

Es crear, fabricar, un uno mismo, un sí mismo, para establecerlo en lo interior, en lo íntimo, en suma, en la mente de una persona, para que discierna, piense, opine y juzgue los diferentes eventos de la vida desde lo creado, fabricado y establecido en su mente mediante una instrucción, mediante  una educación.  

Ahora bien; este proceso educativo no está necesariamente todo equivocado. .En esta instrucción, en esta educación, hay cosas que son útiles para desenvolverse en la vida, como los oficios, las artes, las profesiones, las ciencias, y algunos conceptos de, por ejemplo, esforzarse honestamente para desarrollarse en la vida, solidaridad con los semejantes, de respeto a la naturaleza y a la vida en general  y otras de las que cada uno encontrará su propio ejemplo.

Sin embargo, pueden existir otras que sean enteramente inútiles porque están basadas en una concepción equivocada del hombre y de la vida.

Si se lo piensa bien algo de esto debe haber, porque si no fuese así, si todo lo adquirido por educación estuviese acertado, entonces no acontecerían en nuestras vidas particulares y en la vida del mundo tantas cosas, por así decirlo, desagradables.

No obstante, y como todos sabemos, existen ciertos puntos de vista  que sostienen que el hombre es un ser plenamente desarrollado, lo que equivale a decir que el origen de todos los males que lo aquejan desde tiempos inmemoriales, se debe exclusivamente al hecho de que “el hombre es así” y nada más.

Pero, paralelos a estos puntos de vista, existen otros que afirman que el hombre no es un ser plenamente desarrollado, sino un ser en vías de desarrollo y que le es posible alcanzar un destino mejor que el que tiene al presente.

Es preciso llegar a discernir, pensar, opinar y juzgar la vida, esto es, lo que las otras personas dicen y hacen, a través de la incorporación de nuevas ideas adquiridas por medio de la propia comprobación de que son mejores para utilizarlas como guía de nuestras acciones que aquellas que nos fueron implantadas en nuestras mentes por sugestión y autoritarismo o, lo que es lo mismo, sin una adecuada comprensión de nuestra parte acerca de cuanto había de real o imaginario en esas ideas.




martes, 25 de julio de 2017

El Cuarto Camino-Tercera parte

Otra de las ideas del Cuarto Camino se refiere a la división del hombre en  categorías, a saber, hombres nº 1, nº 2, nº 3, nº 4, nº 5, nº 6 y nº7. En este apunte nos ocuparemos sólo de las primeras tres categorías, porque es en una u otra de estas tres categorías donde nos ubicamos la generalidad de las personas y brevemente, sobre el hombre nº 4, Acerca de las otras tres categorías restantes, éstas son prácticamente desconocidas y corresponden a diferentes etapas del posible desarrollo del hombre, obtenido sobre la base de un prolongado y exhaustivo trabajo interior. Por lo tanto, definir sus características carece de sentido práctico para el propósito de este apunte, el cual es ofrecer un resumen de algunos de los conceptos de este sistema. Veamos ahora algunas de las características de los hombres de las categorías 1, 2 y 3 que se refieren a diferentes niveles de desarrollo en los centros de un hombre. De acuerdo con esta división, todo lo que un hombre conoce, piensa, siente y hace, está relacionado con alguna de estas tres categorías. El hombre nº 1, tiene mayor desarrollo del Centro Motor, el hombre nº 2, del Centro Emocional y el hombre nº 3, del Centro Intelectual, lo que significa que cada uno trabaja más con un centro, mientras que los otros centros o no los usa o los usa muy poco. En este sentido, son hombres de un desarrollo parcial puesto qué, de tres funciones, siempre existen dos que están subdesarrolladas.

El hombre nº 1 se basa en gustos y tendencias relacionados con actividades motoras. Es el hombre del movimiento en sus diversas manifestaciones. Esto no significa que el hombre nº 1 no piense; por el contrario, puede pensar y pensar muy bien, pero su pensar estará siempre relacionado con actividades conectadas con profesiones, oficios, artes y ciencias que involucren, de un modo u otro, una participación preponderante del centro motor.

El hombre nº 2 se basa en gustos e inclinaciones fundados en los sentimientos. Es el hombre emocional. Por lo general, tanto su conocimiento como sus actividades, están relacionados con lo que le agrada. Nuevamente, esto no significa que el hombre nº 2 no piense, sino que su actividad intelectual está dirigida prácticamente a pensar sólo sobre lo que le agrada. Un verdadero hombre nº 2 experimentará siempre un fortísimo rechazo a pensar sobre lo que no le agrada. Participa en profesiones, oficios, artes y ciencias con predominante intervención del centro emocional.

El hombre nº 3, se basa en gustos e inclinaciones por lo abstracto, lo teórico, lo conjetural y especulativo. Es el hombre del pensamiento, el hombre intelectual. En algunos casos, su pensar puede estar constituido por una férrea lógica basada exclusivamente sobre hechos verificables por vía sensorial, por ideas, métodos y conclusiones de un empirismo extremo. Esto no quiere decir que el hombre nº 3 no tenga sentimientos, pero estos sentimientos se conectan particularmente con el deseo de obtener saber intelectual, de investigación intelectual. Por lo tanto, participa en profesiones, artes, oficios y ciencias caracterizados por una destacada actividad del intelecto.

De manera que la psicología del Hombre Número 1, se conecta particularmente con el Centro Motor; la del Hombre Número 2 con el Centro Emocional, y la del Hombre Número 3 con el Centro Inte­lectual.  

Según este sistema, entre otras cosas, lo que impide a los hombres comprenderse entre sí son sus centros subdesarrollados. Por ejemplo, si un hombre nº 3, desarrollase su  centro emocional y su centro motor al mismo nivel que su centro intelectual, podría entenderse perfectamente con cualquier hombre en el cual predominase sólo uno de estos centros. Por supuesto, sería lo mismo para hombres emocionales o motores que desarrollasen sus otros centros. Pero en este caso, ninguno de estos hombres serían ya hombres nº 1, 2 o 3, sino hombres nº 4, hombres en los cuáles, todos sus centros tienen un desarrollo equilibrado. Cómo se forma un hombre nº 4 es otra cosa. Sólo puede decirse que un hombre nº 4 no nace como tal, sino que es el producto de un importante trabajo de aplicación sobre sí mismo de una metodología de escuela. Un hombre nº 4 hace las mismas cosas que los demás hombres hacen, sólo que con una visión más flexible en su relación con la vida y con una mayor variedad de posibilidades de acción y, como dijo el apóstol Pablo: “Ser todo para todos los hombres”. En cuanto a cómo lograr el desarrollo de los centros subdesarrollados, prácticamente, en la vida corriente no hay una sola actividad que no sirva para este propósito.
Unida a esta cuestión del desarrollo de los centros, se encuentra la idea de los caminos. En este sistema, llamamos caminos a aquellos sistemas qué, fuera del Cuarto Camino, llevan también a un posible desarrollo de los centros del hombre. Esta posibilidad de un desarrollo de los centros del hombre, ha sido formulada de diferentes modos y desde distintos puntos de vista. No obstante, todos estos caminos coinciden en un mismo concepto, esto es, que el hombre puede desarrollarse, que le es posible obtener algo inédito que por su propia naturaleza puede poseer, pero que no posee por su falta de conocimiento de cómo desarrollarlo. Estos tres caminos se especializan, cada uno, en el exclusivo desarrollo de un solo centro. De acuerdo con el lenguaje de este sistema, estos tres caminos son: el camino del fakir, el camino del monje y el camino del yogui. Por lo general, las personas suelen creer que estos caminos son relativamente fáciles de encontrar. La realidad es que son dificilísimos de hallar, puesto que se encuentran totalmente apartados de la vida habitual de los hombres. 


lunes, 24 de julio de 2017

Sobre algunos puntos de vista de este Trabajo



Hay dos factores que conducen a que se hagan esfuerzos; querer obtener algo o querer ser libre de algo. Pero si uno cree que no necesita obtener algo o que no necesita librarse de algo, no encontrará razón alguna para hacer esfuerzos. 

Si alguien les dice que tienen defectos, no le crean. Si alguien les dice que tienen mecanismos, tómenlo en cuenta.

Ser una máquina es pensar desde puntos de vista adoptados sin entendimiento, y sentir y actuar de acuerdo con ellos.

En la medida en que trabajemos podremos entender más cosas. Desde luego, hay muchas otras cosas que todavía no entendemos, pero si comenzamos con las que ahora nos es posible entender, podremos entender muchas otras.

Si queremos ser de utilidad a otros, ahora o en el mañana, primero debemos aprender a ser útiles a nosotros mismos, esforzándonos por despertar. Pero si estamos dormidos, no podremos ser de utilidad a nadie, ni ahora ni mañana.

La comprensión aparece en un hombre cuando siente en su corazón el bien de una verdad acerca de algo que antes sólo eran palabras en su mente.

Para algunas personas su sentido del bien y del mal se basa en lo que les agrada o les desagrada, en lo que es ventajoso o desventajoso. Hay otras personas que sienten que no saben verdaderamente qué cosas están bien y qué cosas están mal. Estas son las que tienen una oportunidad de llegar a saberlo.

Este Trabajo no enseña a tener fe, ni esperanza, ni amor; enseña a desarrollar la conciencia, pero si la conciencia se desarrolla, termina convirtiéndose en Fe, Esperanza y Amor.

No sabemos qué es ser libres, pero sabemos qué es ser esclavos, y este saber, es el principio.

Pensar correctamente este Trabajo es conservar en la mente sólo las cosas que uno ha entendido. Tratar de hacer sólo las cosas que se han entendido, es trabajar correctamente. Pero si uno ocupa su mente con cosas que no entiende, sólo conseguirá detenerse. A su debido tiempo, lo que no se entiende, se entenderá, y lo que no se puede hacer, se podrá hacer, pero solamente si se tiene esto presente.   

En este Trabajo debemos aprender a ver las cosas sin rigidez. Por ejemplo, charlar, reír y bromear no es nada malo en sí mismo. Si uno quiere tener un respiro en la vida, (¿y quién no lo necesita?) charlar, reír y bromear, puede ser realmente algo muy bueno. En la vida de todos nosotros debe haber momentos de esos, pero si se apoderan de nosotros, si no los podemos detener, entonces es muy malo.

Cuando algo en uno no quiere hacer esfuerzos, no cuesta nada encontrar razones que nos muestren que las cosas son más difíciles de lo que en realidad son.

Las emociones negativas escapan a nuestro control debido a la identificación. ¿A la identificación con qué? Con un punto de vista que las justifica.

La vida no es ilusión. La ilusión está en nosotros, en muchos de nuestros puntos de vista enteramente equivocados sobre ella.