sábado, 6 de febrero de 2016

CENTRO DE ESTUDIOS DEL CUARTO CAMINO INFORMA

Sistema de Transmisión Online de las ideas y métodos del Cuarto Camino
* COMIENZA en MARZO de 2016

Nuestro centro de estudios, con sede en la República Argentina, da comienzo al primer ciclo de estudio a distancia de las ideas y métodos de la enseñanza del Cuarto Camino.
Como muchos saben, el sistema tradicional de transmisión de toda enseñanza esotérica, y el Cuarto Camino es una de ellas, ha sido siempre de “la boca al oído”, esto es, transmitida oralmente.
Llegados a este punto, y pese a que estamos ofreciendo un sistema online de enseñanza del Cuarto Camino, es necesario que reconozcamos con total sinceridad, que el sistema de la boca al oído sigue siendo el mejor sistema de transmisión de toda enseñanza esotérica o de cualquier otra naturaleza.
Sin embargo, las circunstancias del mundo han cambiado. Hace 30 o 40 años atrás, las ideas y métodos de este sistema no tenían la amplísima difusión que tienen en la actualidad a través de Internet en grupos, foros y redes sociales.
Esta expansión de las ideas del Cuarto Camino ha tenido como consecuencia que un significativo y creciente número de personas, experimenten interés por esta enseñanza y requieran información acerca de cómo acceder al estudio de dichas ideas.
En nuestro país muchas de estas personas se encuentran muy alejadas de nuestro centro físico y no tienen manera de acercarse a éste para concurrir a clases presenciales. Sucede lo mismo con personas del exterior que son visitantes asiduos de nuestro sitio en la Red.
De modo que el objetivo de este sistema online es dar una oportunidad a todos aquellos que quieren conocer y estudiar esta enseñanza, pero que debido a limitaciones de residencia en zonas distantes o inclusive por horarios de trabajo, no pueden asistir a las reuniones regulares en nuestro centro.
Por otra parte, hay también personas que aún pudiendo asistir a clases presenciales no logran adaptarse a este modo tradicional de estudio por la influencia de la culturización informática.
Sea pues por cualquiera de estas dos circunstancias, hoy el audio, el video, la tecnología en computación y el software de comunicación, hacen posible asistir a videoconferencias y participar en grupos de trabajo y compartir experiencias de estudio y práctica en tiempo real, enriqueciéndose así cada uno de los participantes con las experiencias de los demás, aparte de la experiencia de quien dirige la instrucción.
Es de destacar que la mayoría de las personas que nos contactan han leído o leen regularmente, libros clásicos del Cuarto Camino, pero manifiestan que les falta el conocimiento de la metodología de estudio y práctica de su enseñanza.
Es precisamente por medio de este sistema a distancia que nos proponemos la tarea de transmitir la metodología de estudio y práctica de este conocimiento para que las personas interesadas en conocerlo sepan qué hacer y cómo hacer.
Ahora bien, muchas personas se preguntan si los estudiantes a distancia aprenden lo mismo que los estudiantes presenciales. La respuesta es sí.
La experiencia nos demuestra que aún hoy, después de extensos períodos de tiempo, en algunos casos de miles de años, autores clásicos de la filosofía y la religión antiguas que vivieron en los más diversos puntos geográficos de la Tierra, continúan influenciándonos con sus ideas y nos movilizan interiormente en alguna dirección de búsqueda.
Si esto es posible a pesar de las distancias en el tiempo, es también perfectamente posible a pesar de las distancias en el espacio y con mayor razón en nuestro tiempo en que contamos con todos los medios posibles de comunicación de ideas.    
Esta experiencia demuestra también algo muchísimo más importante y es que las ideas, si son aceptadas y comprendidas, actúan independientemente de la forma en que se las imparta. 
Este ciclo dará comienzo en el mes de Marzo del próximo año. Las personas interesadas en iniciar este ciclo pueden contactarse con nuestro centro por medio de nuestra casilla de correo y se les responderá oportunamente con toda la información correspondiente sobre el contenido del ciclo, materiales de estudio y horarios. Las comunicaciones se efectuarán por correo electrónico y Skype 
El pago de la cuota al momento de ingresar es por anticipado y se hará por los medios que oportunamente informaremos.
La cuota es mensual y su modalidad es Pago Voluntario, esto es, cada persona paga lo que puede pagar, quedando a su juicio y posibilidades el monto del mismo. 





viernes, 29 de enero de 2016

Los acontecimientos de la vida externa y la enseñanza esotérica


En esta enseñanza del Cuarto Camino, se dice que debemos aprender a tener puntos de vista correctos sobre los acontecimientos externos. Debemos aprender a juzgarlos sin ponernos a favor o en contra sino desde su conexión con nuestro posible desarrollo. En cualquier momento ciertos acontecimientos externos en una escala muy grande pueden afectar toda nuestra vida. Pueden ser acontecimientos políticos, económicos, financieros o militares o una conjunción de todos estos acontecimientos. Ahora mismo, seamos conscientes de ello o no, están ocurriendo grandes cambios en el mundo que incidirán en nuestra vida de un modo u otro.
Es de esperar que haya personas que verán esos cambios de una manera optimista y otras que los verán de una manera negativa. De todos modos, eso no alterará las cosas, porque cuando se es positivo hacia algo, se es negativo a todo lo que se opone a eso que se considera positivo y viceversa. Un justo punto de vista sobre los acontecimientos de la vida social debe fundarse sobre cierta comprensión de su utilidad o inutilidad para la evolución de sí, esto es, para el desarrollo de la conciencia. Esto no significa ser indiferente a lo que suceda en el mundo pues hay muchas cosas en esta época que es imposible que no nos preocupen. Pero al no considerarlas como determinantes para nuestra posible evolución, podemos no identificarnos con ellas hasta el extremo de que nos hagan perder el rumbo.
Por otra parte, es preciso comprender la inevitabilidad de ciertos acontecimientos. Así como en nosotros hay muchas cosas que están equivocadas, también en los acontecimientos de la vida externa hay muchas cosas que están equivocadas y tanto los que dirigen esos acontecimientos, como los que no pueden hacer otra cosa que limitarse a sufrir sus efectos, viven una vida irreal y en este sentido, debemos entender que la casi totalidad de lo que acontece en la vida es irreal. Por medio de esta enseñanza podemos aprender a determinar qué es trascendente y qué no es trascendente, a definir el bien y el mal del mundo de acuerdo con nuestro Trabajo.
Los sucesos desmesurados, los sucesos gigantescos,  pertenecen a la escala de la vida externa. Nuestro Trabajo pertenece a otra escala enteramente diferente y no ocupa un lugar desmesurado ni gigantesco en la vida ordinaria. Por el contrario, su lugar en la vida cotidiana de las gentes es prácticamente insignificante, pero, al mismo tiempo, es lo más significativo e importante para aquellos que lo valoran. De manera que tenemos que continuar adelante haciéndolo todo por nuestros propios medios y sin aguardar ninguna ayuda de la vida. Necesitamos entender que lo que hoy es progreso, mañana puede ser decadencia, que lo que hoy es orden en cualquier momento puede trocarse en salvajismo y bestialidad porque los acontecimientos del mundo están en manos de personas que no piensan desde lo que enseña este Trabajo.
Si ciertos acontecimientos tornan imposible la vida habitual, la escuela se torna imposible. Es una gran equivocación pensar en los momentos actuales como si fuesen iguales a otros momentos de la Historia. Ahora existen dificultades excepcionales, obstáculos que no existieron en otras épocas y hasta donde es posible ver, no puede esperarse otra cosa que un incremento de las dificultades. Sin embargo estas dificultades no podrán desarrollarse más allá de cierto grado, porque cuando en un proceso cualquiera se trascienden ciertos límites y surge un aumento desmesurado de dificultades, el proceso se vuelve algo imposible. Entonces el proceso es destruido.
Si en el momento de la destrucción del proceso estas dificultades abarcan una escala muy grande de la vida, la destrucción de la vida será equivalente a esa escala. Por esta razón es que no debemos creer que lo que hoy no hacemos, lo podremos hacer mañana, porque tal vez mañana no se pueda hacer o haya que hacerlo en condiciones extremadamente difíciles. 


sábado, 23 de enero de 2016

La Imaginación


                                                   
 Comenzaré diciendo que hemos nacido sin imaginación.

En este Trabajo imaginar no quiere decir pensar premeditadamente, sino pensar y visualizar lo pensado sin control ni propósito alguno. De hecho, este proceso estimula el placer de pensar por pensar o tal vez es más acertado decir que hace soñar que se está pensando, cuando en realidad, los pensamientos y visualizaciones actúan por sí solos.

Imaginar es pensar sin comprensión de qué es posible o qué no es posible.

La imaginación es un programa que controla al hombre y lo mantiene en el sueño.

Está constituido de pensamientos y visualizaciones que se suceden sin control con la finalidad de que la mente perciba esa falta de control como libertad de pensar.

La imaginación es una forma de control que impide que se perciba que se está siendo controlado.

Para decirlo concretamente, la imaginación es un software psicológico que suplanta al acto real de pensar.

Crea la ficción de la individualidad intelectual, de la conciencia, de la unidad, de la libre voluntad y de la posibilidad de hacer. Este programa para hacer errar sin rumbo al pensamiento se crea por un hábito.

Este hábito se crea a través de cierta clase de influencias o ideas que inducen a considerar y aceptar a la divagación del pensar como la expresión misma del albedrío del pensamiento. Así se cierra el círculo de la ilusión.

El programa de la imaginación está destinado a que se insuma una enorme cantidad de energía nerviosa en lograr algo que es imposible; hacer que lo ilusorio penetre en la realidad.

En este Trabajo tener el control de la imaginación no quiere decir usar la imaginación;  quiere decir tener el control que hace posible separarse de su programación. .Si se tiene el control que hace posible separarse de ese programa llamado “imaginación”, el pensamiento se vuelve realmente pensamiento creador.

A la inversa de la imaginación, el pensamiento creador hace penetrar la realidad en la ilusión y así escapa a su fascinación y a su inutilidad, porque en esta enseñanza “pensamiento creador” quiere decir pensar en aquello que puede manifestarse útilmente en la realidad. Puede ser cualquier cosa; desde escribir poemas a pintar paredes.


Por lo general en oficios, artes, profesiones y ciencias, el pensamiento del hombre es creador, no siendo lo mismo en el caso de las relaciones con sus semejantes fuera de estos ámbitos.

lunes, 18 de enero de 2016

El canto del gallo




“Y dijo Pedro: “Señor, presto estoy para ir contigo a la cárcel y si es preciso, a la muerte”. Y Jesús le dijo: “Pedro, Pedro; en verdad te digo: antes que cante el gallo, tú  negarás tres veces que me conoces" (Evangelio de Lucas 32: 31-34.)

Efectivamente, cuando Jesús es conducido ante el Sanedrín para ser juzgado por acusación de herejía, Pedro, al ser señalado como uno de sus seguidores, lo niega con gran vehemencia y huye.

En el lenguaje de las parábolas negar tres veces equivale a renegar o abjurar, es decir, a consumar una negación total. Este pasaje del Evangelio de Lucas muestra algo muy preciso de la psicología de Pedro, pero, como en todos los Evangelios, está descrito en parábolas.

Las parábolas constituyen un lenguaje especial basado en representar sucesos internos por medio de sucesos externos. Es un lenguaje figurado o alegórico que usa objetos y hechos físicos como simbolismos de estados interiores, espirituales o psicológicos.

Simón, llamado después Pedro, es citado en los Evangelios con más asiduidad que a los otros discípulos de Jesús. Si se presta suficiente atención puede constatarse que Pedro es de cierta manera, que reacciona siempre de cierto modo. En el momento en que los discípulos se reúnen por primera vez con Jesús, éste les pone apodos que simbolizan algo de sus psicologías; a Juan y a su hermano les llama “Hijos del Trueno” por su tendencia a tomar todo emocionalmente, y a Simón, llama Pedro. Pedro en griego es kefa, esto es, una piedra o una roca.

En el lenguaje de las parábolas piedra simboliza al conocimiento sin comprensión emocional. Es un saber qué, como la piedra, es duro, rígido e inflexible. Simón es pues llamado roca o piedra por Jesús porque ve que Pedro toma la verdad de lo que él enseña intelectualmente, es decir, pensándola, pero no sintiéndola. Sin embargo, Jesús sabe que Pedro es un hombre que en algún momento puede llegar a  captar no sólo la verdad de la enseñanza, sino también su bien, pero sabe que antes tiene que vivir algunas experiencias que lo lleven eventualmente a una comprensión más profunda de aquello que le transmitió.

El más fuerte choque emocional que sufrió Pedro es, sin duda, la crucifixión de Jesús. Desde luego lo fue para todos los discípulos, pero en particular para Pedro, fue terrible. Después de la crucifixión de Cristo, avergonzado y con miedo, estuvo escondido y viéndose con los otros discípulos sólo ocasionalmente pues estos también se ocultaban por temor a ser apresados. Pero después de dos años de permanecer oculto, según es contado en Los Hechos de los Apóstoles, ocurrió en Pedro algo extraordinario; tal como Cristo se lo había dicho, escuchó el canto del gallo.

Como es sabido el gallo anuncia la salida del sol; es el heraldo del amanecer. En el lenguaje de las parábolas el Gallo representa el despertar del Centro Emocional a la comprensión de una verdad contenida en el Centro Intelectual representado como el Sol. En esta alegoría se nos dice que cuando Pedro se vio a sí mismo a la luz de lo que Cristo le había enseñado, sintió por primera vez que su conocimiento de lo que su maestro le había transmitido, era sólo palabras en su mente sin un sentimiento equivalente en su Centro emocional de lo que sabía con su Centro intelectual.

El canto del gallo simboliza el momento en que la enseñanza de Cristo es percibida por Pedro en toda su significación emocional. Se dice entonces que Pedro “lloró con gran amargura” tal como nos lo refiere Lucas en su Evangelio. En los citados Hechos de los Apóstoles se cuenta qué, después de escuchar el canto del gallo, ya nada pudo detener a Pedro en su transmisión a otros hombres de aquello que le fue transmitido por Cristo.

Por último, es preciso señalar que lo que Cristo enseñó a Pedro no tiene relación alguna con aquello que hoy se conoce como cristianismo.     


Pensar de una manera nueva




El Trabajo nos dice que tenemos que pensar de una manera nueva, pero no nos dice qué debemos pensar y qué no debemos pensar.
Este Trabajo es un método, no es un dogma. Se limita a decirnos que averigüemos sobre la base de los hechos si pensamos de una manera correcta, esto es, si nuestra manera de pensar nos ha conducido a buenos resultados en la vida. Es preciso aclarar que no me refiero aquí al éxito material obtenido en la vida, sino a las relaciones de amistad o de pareja. Los hechos se encuentran en nuestro pasado. Allí es donde se encuentran los resultados de nuestra manera de pensar. Debemos estudiar nuestro pasado y hallar esos hechos, estudiar no lo que nos hicieron y cómo nos lo hicieron, sino qué hicimos nosotros y cómo lo hicimos. Como muchos de ustedes ya saben, cuando se le pide a una persona que estudie su pasado, lo que generalmente se obtiene es una larga exposición de sufrimientos que los otros le hicieron experimentar, pero no suele existir la menor mención acerca del sufrimiento que ella misma causó a otras personas.
No obstante, suele haber casos en que las gentes reconocen que en el pasado actuaron mal con algunas personas, pero alegando como justificación que si actuaron así se debió a que el comportamiento de esas personas fue la causa de su reacción negativa. En otras palabras, todos hemos sido siempre buenas personas y si alguna vez hemos hecho el mal es porque fuimos obligados a ello. Con un punto de vista semejante no es de extrañar que la memoria que tenemos de nuestro pasado sea una sucesión de recuerdos de haber sido víctimas inocentes de la maldad y la incomprensión de los otros. Entonces lamemos nuestras heridas y lloramos por la desgracia de haber nacido en un mundo de gente malvada.
Ahora bien. Una seria observación de sí puede mostrarnos otro aspecto de nuestro pasado y de nosotros mismos actuando en ese pasado de un modo enteramente diferente al que se conserva en nuestra memoria. La práctica del Trabajo nos conduce a obtener verda­deras fotografías psicológicas de lo que uno verdaderamente ha sido por años y años. Ciertamente ver esto produce un choque emocional. Comenzar a verlo nos hace comprender que este Trabajo no es algo que pueda tomarse a la ligera. Sin embargo, la comprensión de eso que se ve acerca de uno mismo a través del estudio del propio pasado no es algo peligroso, a condición de recordar que no le pertenece, ni le ha pertenecido jamás.
Como es sabido por los que están en esta enseñanza, todo lo que hacemos en el presente y todo lo que hemos hecho en el pasado, es el resultado de ciertos puntos de vista implantados en nuestras mentes por medio de cierta clase de educación sin conciencia alguna de nuestra parte acerca de la conveniencia o no conveniencia de utilizarlos como una guía de comportamiento en nuestras relaciones con las demás personas. Es importante tener esto siempre presente, porque si se incurre en el error de considerar que todo lo que se observa en uno mismo nos es propio, es decir, considerándolo como "Yo hice esto", puede llegar a encontrarse realmente en una muy difícil situación.

Por el contrario, si recuerda que no le pertenece, que es algo adquirido, no diré que le resultará fácil, pero sin duda alguna que podrá sobrellevarlo. Ahora bien. El Trabajo nos dice que debemos ser sinceros con nosotros mismos o lo que es igual, tener el valor de separar las ilusiones de los hechos. Es muy duro perder ilusiones, en particular, acerca de uno mismo. Sin embargo, la pérdida de ciertas ilusiones sobre nosotros mismos puede permitirnos comprobar que podemos ser mucho más de lo que esas ilusiones nos hacen ver. Según mi experiencia, si hay trabajos duros en este mundo, este es posiblemente el más duro de todos, pero al mismo tiempo es también el más piadoso, porque jamás ha permitido que un hombre tenga que soportar más de lo que es capaz de soportar. Por último, algo más. No es preciso renunciar a todas las ilusiones. Es preciso renunciar sólo a aquellas que los hechos nos demuestren que no es bueno para nosotros seguir aferrándonos a ellas.

sábado, 16 de enero de 2016

Breve apunte sobre la mecanicidad en el hombre



En nosotros hay muchos puntos de vista, pero los que más nos interesa conocer son aquellos que juzgan la conducta de los hombres. Estos puntos de vista son jueces en nuestras mentes. Con la ayuda del Trabajo, podemos conocer y estudiar la coherencia de sus veredictos acerca de los actos de los demás. Entonces podremos determinar cuáles de estos jueces pueden continuar ejerciendo su autoridad y cuáles deben ser removidos de sus cargos para siempre.
Algunos de estos puntos de vista contienen ideas enteramente equivocadas acerca de las emociones negativas. Las consideran bellas, justas, necesarias y útiles. Nos es preciso cambiarlos por nuevos puntos de vista que las vean como lo que realmente son; feas, injustas, innecesarias e inútiles.
Todo el sufrimiento que hemos experimentado en el pasado por las ofensas recibidas, todos los agravios, todos los cargos internos que conservamos hacia tantas personas, es el resultado del juicio de estos puntos de vista insertados en nuestras mentes por la imitación y la educación.
Nuestra maldición no es, como sostienen algunos, nuestra supuesta herencia animal. Nuestra maldición es la herencia intelectual de ciertos puntos de vista basados en una comprensión equivocada de la vida. Si hay una herencia que pueda ser considerada maldita esta es la peor.  
Debemos comprender que juzgamos la vida como se nos enseñó a juzgarla. Los puntos de vista o actitudes mentales fue­ron fijados en nuestra mente a muy temprana edad a través de lo que nos han enseñado, y son, en su gran mayoría, actitudes de desaprobación, de negación u oposición a algo. Debemos saber a qué nos oponemos, qué desaprobamos, qué negamos.
Nuestra mente fue formada sin la posibilidad de la comparación. No puede juzgar de un modo diferente al que juzga, porque los juicios de las actitudes que le fueron implantadas, son los únicos juicios que conoce.
Al juzgar los eventos siempre desde estos únicos juicios, estos juicios actúan de manera automática. Si hubiese en la mente otros juicios diferentes a aquellos que le fueron implantados, la mente podría hacer una comparación y saber cuáles de estos juicios son los mejores para evaluar un evento ya que sólo por comparación se puede conocer si una cosa es mejor que otra.
Al no haber en la mente otros puntos de vista, ésta no tiene otra alternativa que evaluar los eventos de la vida desde los criterios establecidos en ella por medio de la educación.

Cuando el Trabajo se refiere a la mecanicidad del hombre, se refiere precisamente a esto.






martes, 5 de enero de 2016

Las verdades y la Verdad


Se dice que en el mundo hay tantas verdades como personas existen. Esto significa que no hay una sola verdad, sino muchas verdades. La Verdad es el conocimiento acerca de algo, sea lo que sea.  Un médico ha estudiado Medicina, por consiguiente, tiene la verdad de la Medicina.

Ahora bien. Un médico puede discrepar con otro acerca de la mejor técnica a aplicar en un caso en particular, pero ambos estarán de acuerdo en que es necesario aplicar alguna y esto quiere decir que en última instancia, la verdad de cada uno, esto es, el nivel de conocimiento de la verdad de la medicina que cada uno sostiene como el más apropiado, sólo podrá verificarse en el terreno de los hechos.

De este modo, llegamos a la conclusión de que la única manera de confirmar que una verdad o conocimiento acerca de algo, es más válida que otra, es demostrando en la práctica su utilidad, es decir, su bien. En efecto: un médico, si es un médico cabal, ha estudiado Medicina no sólo para conocer la verdad de la Medicina, sino para aplicar el bien de la Medicina, esto es, curar a sus pacientes, salvar a sus pacientes.

Así arribamos a otra importante conclusión, a saber, que si el conocimiento acerca de algo o verdad no conduce en la práctica hacia alguna forma de bien, entonces no es verdad, es decir, no es útil. Toda verdad es verdad sólo si está en relación con aquello que es el fin último de toda verdad o conocimiento: el bien.

Si la obtención de algún bien es el fin último de cualquier verdad, esto significa que el bien es superior a la verdad y que la verdad por sí sola, sin una evidencia practica de que conduce hacia alguna forma de bien, no puede ser considerada de hecho como verdad. Se dice al principio de este apunte que en el mundo hay tantas verdades como personas existen, que hay muchas verdades. ¿Se puede afirmar que el mundo está bien?

Desde luego, esto es cuestión de puntos de vista, pero si nos basamos en los hechos y no meramente en los puntos de vista, podemos afirmar que no. Llegados a este punto obtenemos otra interesantísima conclusión, esto es, que a pesar de que en el mundo hay muchas verdades, el bien no se ve por ninguna parte.       

Si no existe una verdad que esté en un nivel más alto que todas las demás, una verdad que las integre en un Todo sin que cada una pierda la validez que le es propia en su nivel, si no hay una verdad que unifique, que relacione a todas las verdades y les de un sentido y una significación para un bien mejor, entonces todas las verdades tienen el mismo valor y es un hecho que si todo tiene el mismo valor, nada tiene valor, del mismo modo en qué, si todos mandan, nadie manda.




viernes, 1 de enero de 2016

La necesidad de un significado superior de la vida


En lo que va de este nuevo siglo, el siglo XXI, el peligro de las consecuencias de una pérdida  generalizada de comprensión por parte de la humanidad se hace cada día más evidente. El hombre, como nunca antes, tiene hoy una urgente necesidad de significado, pero esta necesidad de significado no puede satisfacerse con nuevas máquinas, con nuevas conquistas del mundo fenoménico o con nuevos ordenamientos sociales. Los últimos descubrimientos de la ciencia y las más recientes innovaciones de la tecnología, muestran que lejos de solucionar los problemas del hombre no han hecho otra cosa más que aumentarlos.
Su creciente dependencia de las máquinas que ha inventado lo ha convertido en esclavo de estas mismas máquinas. Se ha deshumanizado a sí mismo y deshumanizado sus relaciones con sus semejantes. En lo que concierne al terreno de las ideas, la ciencia tampoco ha mejorado las cosas. Las conclusiones derivadas de sus observaciones respecto al origen del universo según las cuales vivimos en un conglomerado de mundos originados a partir de la nada y en marcha constante hacia una inexorable extinción, no pueden conducir más que a una perspectiva desalentadora y ciertamente trágica de las cosas.
En cuanto al origen del hombre, las conclusiones no son menos deprimentes. Partiendo de formas animales inferiores, sean monos, renacuajos o amebas, la ciencia arrastra el origen del hombre hacia las profundidades del mundo de las células y de los genes y no contenta con esto lo lleva aún más lejos, introduciéndolo en el  microcosmos de las partículas elementales de la materia,  minimizándolo, reduciéndolo cada vez más, hasta lograr que del hombre mismo no quede absolutamente nada.
No obstante estas consideraciones, el hombre continúa asido a la ilusión de que en algún venturoso futuro esa ciencia y esa tecnología en la que deposita todas sus esperanzas, logrará finalmente conferirle a su vida un sentido racional y coherente que disipe para siempre las sombras de dudas existenciales, lo proteja de cualquier nefasto acontecimiento y asimismo, lo rescate de la violencia, la iniquidad y la bestialidad de su vida presente.
Pero es un hecho que ninguna ciencia del mundo externo, ninguna maravilla tecnológica, logrará jamás librarlo de su impotencia, su orfandad, su sufrimiento y su desdicha.
Sin un significado superior de sí mismo, sin verdades eternas que alimenten su ser interior para que crezca y se desarrolle en la dirección correcta, el hombre está condenado a sucumbir emocionalmente y autodestruirse en guerras o por el manejo desaprensivo de las fuerzas de la naturaleza visible. Por todo esto puede decirse que no hay bajo el sol un ser más miserable que el hombre y sin embargo por su origen, no hay otro que esté más cercano a Dios.