domingo, 20 de agosto de 2017

La unidad del conocimiento y el ser

                                            
En un hombre que busca desarrollarse, la adquisición de conocimiento no basta. Tiene que trabajar al mismo tiempo sobre su ser. El conocimiento y el ser deben acrecentarse en proporciones iguales.

Un crecimiento desproporcionado del conocimiento respecto del ser o un crecimiento desproporcionado del ser respecto del conocimiento, no sirve.

En el primer caso, nos hallamos ante un hombre que sabe mucho, pero que no puede hacer nada o hacer muy poco con lo que sabe.

En el segundo, tenemos un hombre que puede hacer mucho, pero que no sabe nada o sabe muy poco.

De modo que el primero necesita la práctica de lo que sabe y el segundo necesita del conocimiento para poder hacer. Así pues, es necesario que el conocimiento y el ser se desarrollen juntos.

Tanto el conocimiento como el ser, por sí solos, no pueden proporcionar una adecuada comprensión, pues la comprensión es el producto de un desarrollo conjunto del saber y del ser.

Aumentar el conocimiento implica un progreso que va de lo relativo a lo absoluto, de lo particular a lo general, de lo subjetivo a lo objetivo.

Aumentar el ser significa un cambio ascendente en los estados interiores, espirituales o psicológicos del hombre. Este cambio posible tiene que provenir de un conocimiento destinado a tal finalidad y el hombre debe experimentar en sí mismo tanto los detalles como la totalidad de ese conocimiento. El saber ordinario no relaciona lo que conoce. Es el saber de un extremo unido a la ignorancia del otro.

Por así decirlo, conoce el bosque, pero no conoce los árboles o conoce los árboles, pero no conoce el bosque. Es un saber parcial. Un verdadero conocimiento no se limita a conocer el detalle de algo; busca relacionar la ubicación, la función y el significado de ese detalle dentro de una totalidad. Por este Trabajo, un hombre, sea varón o mujer, puede llegar a conocer el lugar que ocupa en la totalidad de la vida, su función y su significado y este hecho incuestionablemente cambiará su ser.

En el estado actual de su ser, las perspectivas del hombre son limitadísimas, pues aunque un hombre conozca todo el universo, sino se conoce a sí mismo, no completa el círculo del significado de su vida.

Este Trabajo da conocimiento sobre muchas cosas que pueden permitir alcanzar el conocimiento de sí. Si se hace el esfuerzo de verificarlas por la práctica, se tendrá no sólo el conocimiento de lo que enseña, sino también el sentimiento y la sensación de lo que enseña y eso es conocimiento real, pero si solamente se escucha lo que dice o se lee sobre lo que dice y no se lo experimenta sobre uno mismo, será sólo palabras en la mente.

La comprensión es el resultado de la experimentación concreta de lo que se conoce. Por ejemplo, conocemos que estamos controlados por una educación basada en la ignorancia y la superstición; es necesario reeducarnos; sabemos que no son las cosas las que nos lastiman, sino las ideas que tenemos sobre ellas; debemos reemplazarlas por otras; sabemos que podemos ser más libres; entonces seamos más libres.      

¿Qué es el ser? Para definirlo de la manera más simple, el Ser es la manera de pensar, sentir y actuar de cada uno en relación a los eventos que acontecen en la vida.

Cambiar el ser es cambiar esto y para eso debe estarse en contacto con un sistema que posibilite tal cambio.

Cuando un conocimiento actúa sobre el ser, el ser crece, y cuando el ser crece, el conocimiento crece también.









Las dificultades sobre las que hay que trabajar

                              
Todos los que estudian este sistema deben encontrar aquello que les obstaculiza la vida y no lo que obstaculiza la vida de los demás.

Se pueden observar las dificultades de los demás para ver que esas dificultades les hacen un gran daño, pero no puede esperarse mucho de eso.

El Trabajo debe centrarse en uno mismo porque no se puede trabajar por otros.

En este camino se trabaja para las propias metas personales, del mismo modo que en la vida ordinaria se trabaja para las propias metas personales y en este sentido, entre la vida y el Cuarto Camino, no hay ninguna diferencia.

Los logros del Trabajo se constatan en la vida habitual, en la relación con las personas y con el trabajo que se realiza en la vida habitual.

Dividirlo todo en cosas de la vida corriente y cosas del sistema es pensar formativamente.

Este Trabajo no se puede aplicar en ninguna otra parte que no sea en la vida y en ninguna otra cosa que no sea la relación con las personas.

Este Trabajo es para ser mejores en la vida. No es para huir de la vida. Es para desarrollarse y crecer en la vida y muchas veces, a pesar de la vida.

Es preciso concentrarse en resolver esas dificultades cotidianas, esas dificultades que se trasladan sin resolución de un día a otro, de una semana a otra, de un mes a otro, de un año a otro.

No me refiero a dificultades de naturaleza externa, sino a dificultades internas que son la causa de las dificultades externas; puntos de vista prejuiciosos, rechazos personales, buscar siempre la causa de las propias dificultades en los demás y no en la propia ignorancia o desconocimiento de qué es posible y qué no es posible.

Las dificultades del trabajo sobre sí pueden dividirse de modo general en cuatro grupos bien definidos.

1)-Las emociones negativas.

2)-La imaginación.

3)-El pensar mecánico

4)-la charla mecánica. 

Uno de los aspectos más notables de las emociones negativas, es el hecho de que mucha gente crea que el sufrimiento que se deriva de ellas le es mandado como expiación o corrección.

Las emociones negativas son un fenómeno distorsionador de la realidad y hacen que las personas fluctúen constantemente entre la realidad y la imaginación.

El estudio de las emociones negativas, un pensar correcto sobre ellas, el descubrimiento de cual es la emoción negativa preferida, su no expresión y el estudio y práctica de técnicas de no identificación, son prioritarias para quienes aspiran a una posible evolución de sí.
Es muy común que cuando las personas se enteran por este sistema que es posible no tener más emociones negativas, se alarmen pensando que eso significa la muerte de toda su vida emocional.

En realidad no es así.

La idea de la supresión de las emociones negativas es precisamente llegar a tener una verdadera vida emocional pues no tenemos una vida emocional propia. Todo lo que tenemos es una imitación de vida emocional.

Respecto a la no expresión de las emociones negativas, algunos creen que es represión. Esto no es así. La represión se hace por miedo a las consecuencias externas. La no expresión no se hace por miedo sino con fines prácticos.

Si no creamos alguna resistencia a su expresión no podremos observarlas, esto es, sentir sus efectos, sentir lo dañinas que son, sentir que no hay en ellas nada noble ni sano y que sólo pueden destruir. Por otra parte, si no logran expresarse eso las debilita.

Otra de las creencias más marcadas en la gente es aquella que define a la ira, el odio o los celos como las más temibles emociones negativas.

Esta forma de pensar es un error. La manera más conveniente de definir la peligrosidad de ciertas emociones negativas es por el nivel de identificación que causan.

Para algunas personas la peor puede ser la autocompasión, para otra puede ser la autojustificación y para otra puede ser una fuerte inclinación a luchar por la justicia o contra las injusticias.

El descubrimiento de aquella emoción negativa que se experimenta con especial intensidad y mayor grado de identificación suele ser una pista valiosísima para el hallazgo del rasgo principal de la falsa personalidad.   

La imaginación es una de las actividades más mecánicas de nuestra vida interior. Contrariamente a lo que suele suponerse, la imaginación es un proceso del pensar que se efectúa por sí sólo. No es deliberado. Es algo que sucede.

De hecho,  paraliza toda iniciativa real pues las personas suelen satisfacerse solamente con imaginar que las llevan a cabo.

La imaginación juega un papel importantísimo en nuestra vida porque le concedemos carácter de realidad.

No me refiero a la imaginación placentera la cual puede comprenderse hasta cierto punto, sino a la imaginación que conduce a la negatividad. Por ejemplo, torturarse con la anticipación de todo tipo de posibles adversidades y desgracias; accidentes, enfermedades o muerte de uno mismo o de otras personas y muy especialmente las formas de imaginación que llevan a suponer que algo es real en uno y en los demás aún cuando no sea real ni en los demás ni en uno mismo.

Un verdadero pensar demanda separar lo ilusorio de lo real; significa conocer tanto las causas como los efectos. Imaginar es pensar que lo ilusorio puede concretarse en la realidad y, como ya se ha dicho, generalmente las personas se satisfacen con imaginar que algo puede ser y no lo llevan a la práctica.

Si pudieran llevarlo a la práctica eso sería muy bueno porque les demostraría que eso que imaginan no es posible, pero esto es algo que sucede muy raras veces. Algunos hábitos adquiridos propenden mucho a la imaginación.

La pereza, como rasgo principal, suele ser causa de emociones negativas particularmente indeseables. El estudio de estas formas de imaginación negativa en uno mismo es un aspecto importantísimo del trabajo personal.

Luego está el pensar mecánico y la charla mecánica. Es muy importante hallar algunos modelos de pensar mecánico en uno mismo y conservarlos en la memoria así será más fácil distinguirlos en los momentos en que se los descubra. Pensar mecánicamente es pensar por pensar, pensar sin finalidad alguna.

Otra de las características de la parte mecánica del centro intelectual es que trabaja siempre desde la oposición. Si el Trabajo dice que el hombre es una máquina, pero que puede dejar de ser una máquina, el aparato formativo o pensar mecánico, se levantará contra eso diciendo que no es posible porque una máquina no puede dejar de ser una máquina.

Si el Trabajo dice que el hombre puede desarrollar la conciencia, se levantará diciendo que eso es una contradicción puesto que el Trabajo también dice que el hombre no tiene conciencia.

Si el Trabajo dice que el hombre no conoce la verdad y luego dice que debe conocer la mentira, el aparato formativo se levantará diciendo que si el hombre no conoce la verdad no puede conocer la mentira y así sucesivamente.

Esta es una función equivocada muy interesante en el estudio de la parte mecánica del centro intelectual pues parece que hubiese sido formada para definir como pensar inteligente sólo al pensar que se opone.

La charla mecánica es, sencillamente, charlar por charlar; las últimas novedades sobre la moda, los deportes, la política, el costo de la vida, las comidas, las bebidas, los viajes, los autos, los programas de televisión, el cine, los perros, los gatos, etc.

Otra característica de la charla mecánica es que se expresa por clisés, por frases hechas y por opiniones adquiridas de cualquier parte.

Una muy buena oportunidad para trabajar con la charla mecánica son precisamente las reuniones con abundante charla mecánica.

En vez de charlar sólo por charlar, uno puede hacerse charlar, es decir, estar consciente de que está charlando. De ese modo evita la identificación y hasta puede aprender algo que no sabía, como una buena receta de cocina o donde conseguir ropa de calidad a buen precio.

El Trabajo en estas líneas conduce al cambio del ser. El cambio del ser propiamente dicho, significa tornarnos concientes de lo que antes no estábamos concientes. Por así decirlo, tiene que ver con cierto darse cuenta. Pero existe una enorme distancia entre el darse cuenta y las palabras.

Las palabras, si bien son necesarias, son formulaciones, enunciaciones intelectuales. El darse cuenta es sentimiento.

Una vez que uno se da cuenta de que algo es cierto, eso se vuelve emocional, y cuando algo en uno se vuelve emocional, ya no se necesita de las palabras para recordarlo.

Por último, es preciso tener presente que sólo por la práctica de todo lo que el sistema enseña se puede alcanzar el desarrollo de la conciencia y en este sistema ser práctico significa observar y estudiar lo que es más mecánico en uno mismo para cambiar esa mecanicidad por un pensar, sentir y actuar más concientes en las diferentes circunstancias de la vida.  










Las Octavas, la Expansión, la Diferenciación y La ley de Siete


Una octava es una sucesión de acontecimientos. Si se relaciona una sucesión de acontecimientos con la escala musical, esta escala nos muestra que dicha sucesión empieza en un Do y llega hasta otro Do.

En toda octava intervienen dos factores; la expansión y la diferenciación.

Supongamos que uno comienza a hacer algo, un estudio o un trabajo. Busca expandir, extender, ampliar su conocimiento o su actividad, pero en esta expansión, tanto en el conocimiento como en la actividad, intervienen diferentes facetas del conocimiento y diferentes facetas de la actividad.

Por ejemplo, si uno se inicia en el conocimiento de la Medicina, tiene que estudiar una gran variedad de temas qué, aunque están todos relacionados con la Medicina, son muy disímiles entre sí.

No puede estudiar uno y desechar los demás.

Si trabaja como mecánico de automóviles, debe conocer todas las partes de un motor y sus diferentes relaciones. No puede estudiar sólo una parte.

Naturalmente, tanto en la Medicina como en la Mecánica uno puede luego especializarse, pero primero deberá tener una apreciación del conjunto de aquello que estudia.

Cuando uno estudia o trabaja, pone en acción cierta fuerza, cierta energía.

 La energía comienza enfrentando obstáculos y se expande superándolos, de lo contrario, no sería energía.

Pero esta energía puede hallarse en un momento dado frente a un obstáculo qué, para poder superarlo, necesita potenciarse a sí misma de cierto modo.

Nuevamente, supongamos que estudiamos Medicina.

Desde el momento en que comenzamos vamos bien hasta dos o tres materias, pero aparece una cuarta materia de Medicina que no despierta nuestro interés con la misma intensidad que las anteriores.

Se produce entonces una detención de la energía en la octava del estudio de la Medicina.

En este punto, hace falta un incremento de energía.

Ese incremento de energía puede obtenerse, por ejemplo, mediante el recuerdo emocional del objetivo, esto es, diplomarse en Medicina.

Si el recuerdo es lo suficientemente intenso, la energía necesaria para superar el obstáculo aumenta y se puede continuar el desarrollo de la octava de la Medicina.

Este es un ejemplo de la ley de siete. Cada cual puede encontrar otros. En este punto, es preciso entender algo; la ley de siete no crea obstáculos porque si.

De no existir la ley de siete por la cuál en una octava se producen dos detenciones, toda energía se extendería indefinidamente permaneciendo siempre igual a sí misma, esto es, sin posibilidad de desarrollo y sin desarrollo una energía es una posibilidad de caos en el ordenamiento general de las leyes que rigen el universo.

Si se puede relacionar todo esto con el estudio o actividad que se esté desarrollando en la vida, pueden obtenerse conclusiones muy interesantes por su practicidad.

También en los esfuerzos por comprendernos a nosotros mismos y a nuestros semejantes.

Pero, claro está, esto es algo que debe comprobarse por propia experiencia y comprensión.


         

Las funciones automáticas de los centros

                                    
Este sistema enseña que el pensamiento, el sentimiento, el movimiento, la sensación, son funciones. Una función es un modo de acción. Pensar es el modo de acción del centro intelectual; sentir es el modo de acción del centro emocional; moverse es el modo de acción del centro motor; la sensación es el modo de acción del centro instintivo.
Todo lo que un hombre hace, lo hace desde estas funciones.
Estas funciones pueden trabajar con o sin la participación de la conciencia; en otros términos, su trabajo puede realizarse al margen del hecho de que estemos conscientes o no de lo que estamos pensando, haciendo o sintiendo. Si las funciones están bajo nuestro control es una cosa; pero si no lo están, la situación es muy distinta.
Si estas funciones no son controladas por nosotros, sino que son controladas por hábitos implantados en ellas a través de la imitación, la sugestión o la educación autoritaria, eso significa que no hacemos nada desde nosotros mismos, sino que lo hacemos desde esos hábitos establecidos en las funciones.
Por medio de estos hábitos, los diferentes y naturales modos de acción de cada centro, son transformados en modos de reacción. Un hábito es comparable a una rutina, tal cómo las rutinas de programación. No por casualidad al proceso ordinario de transmisión de conocimientos se le denomina Programa Educativo. La palabra programa significa literalmente “a favor de lo escrito” y es sinónimo de conducción.
La finalidad, de todo programa educativo, se lo sepa o no, es la programación de la conducta, es decir, la dirección o gobierno de las funciones del educando, para que estas funciones respondan automáticamente a determinados situaciones externas.
Control de sí mismo significa control de las funciones.
Si un hombre controla sus funciones puede decir que es YO. Nacemos en medio de personas que utilizan la palabra YO por transmisión mecánica del uso de esta palabra, es decir, sin saber nada de su significado. Luego, a muy temprana edad, comenzamos a usarla del mismo modo. El empleo de la palabra YO es legítimo sólo cuando las funciones de la máquina humana están controladas por el hombre mismo, pero si esas funciones no están controladas por él, sino por algo ajeno a su propia mismidad, el uso imitado e ilegítimo de la palabra YO crea en el hombre la ilusión de que todas sus ideas, sus pensamientos, sus opiniones, sus convicciones, sus prejuicios, sus puntos de vista sobre lo justo e injusto, etc., le pertenecen, cuando en realidad, son el producto de una educación totalmente imitativa, sugestiva y autoritaria.
 Al mismo tiempo, esta palabra le induce a creer que las reacciones mecánicas de sus funciones son normales, esto es, actos conscientes y voluntarios.
Cuando este sistema dice que el hombre no puede hacer nada, no quiere decir que el hombre nunca podrá hacer nada; quiere decir que el hombre no puede hacer nada desde sí mismo mientras su “hacer” emane de un programa insertado en las funciones de sus diferentes centros. También es preciso entender qué, aunque debido a esta programación el hombre no puede hacer nada desde sí mismo, no obstante, a través de ella se le hace hacer sin la participación de su conciencia ni de su voluntad.
De modo que mientras las funciones del hombre estén bajo el control de esta programación, en este sentido, el hombre es una máquina.
Si relacionamos esta idea con todo aquello que hemos pensado, sentido y hecho en diferentes momentos del pasado y que hoy no podemos concebir cómo pudimos haberlas pensado, sentido y hecho, comenzamos a comprender sin necesidad de teoría alguna la enorme importancia que tiene para nosotros la obtención del control de nuestras funciones.
Si queremos ser libres, debemos conocer en qué no somos libres. Si descubrimos en qué no somos libres, podremos ver cómo ser libres.
Ser libre significa; dejar de ver lo que hasta ahora hemos visto y comenzar a ver lo que hasta ahora no hemos visto.

Luego, es preciso recordar qué no hay programas sin programadores.





Metodologías para la práctica del Recuerdo de Sí

En los primeros intentos del recuerdo de sí, hay varios factores a tener en cuenta.

Primero, en cualquier cosa que se esté haciendo, es preciso tratar de darse cuenta que es uno el que la está haciendo.

Segundo, es también darse cuenta que no se está haciendo algo que se tendría que hacer.

Tercero, que se está haciendo algo que no se tendría que hacer. Si se intenta esto constantemente, dará excelentes resultados.

En los momentos de tranquilidad, se puede pensar en aquellas cosas que se han descubierto de uno mismo por medio de la observación y el estudio, cosas de las que uno quiere librarse.
Esta es una gran ayuda para recordarse.

 El darse cuenta, cada vez más claramente, que ni uno mismo ni los otros se recuerdan, es un procedimiento que llevará al recuerdo de sí mejor que de cualquier otro modo.

Es importante tratar de observar cómo pasa uno su tiempo cuando no está en sus actividades habituales. Si se va a visitar a parientes o amigos, al regresar a su casa, uno puede preguntarse si se recordó a sí mismo mientras estuvo de visita.

Por ejemplo, si en algún momento percibió que estaba allí. Esto es estudio práctico, es decir, en los hechos. Al intentar recordarse constantemente a sí mismo, en algún momento se alcanza un nivel de recuerdo más profundo: el recuerdo emocional de sí.

Entonces se advierte que la consciencia de sí no necesita del pensamiento, que uno se vuelve consciente sin pensamiento; sólo sentimiento.

No obstante esto, después uno puede pensar sobre cualquier cosa que le interese.

Los esfuerzos por recordarse nunca se pierden; por el contrario, se acumulan.

Esta acumulación hará que cuando uno esté enteramente identificado y perdido para el nuevo sí mismo, pueda apartarse y controlarse.

La consciencia de sí o recuerdo de sí, afecta a todos los centros porque los ubica en sus partes intelectuales.


miércoles, 16 de agosto de 2017

Pensar de una manera nueva


 Este sistema nos dice que tenemos que pensar de una manera nueva, pero no nos dice qué debemos pensar y qué no debemos pensar.

Este Trabajo es un método, no es un dogma. Se limita a decirnos que averigüemos sobre la base de los hechos si pensamos de una manera correcta, esto es, si nuestra manera de pensar nos ha conducido a buenos resultados en la vida. Es preciso aclarar que no me refiero aquí al éxito obtenido en la vida, sino a las relaciones con nuestros semejantes.
Los hechos se encuentran en nuestro pasado. Allí es donde se encuentran los resultados de nuestra actual manera de pensar.
Debemos estudiar nuestro pasado y hallar esos hechos, estudiar no lo que nos hicieron y cómo nos lo hicieron, sino qué hicimos nosotros y cómo lo hicimos.
 Como muchos de ustedes ya saben, cuando se le pide a una persona que estudie su pasado, lo que generalmente se obtiene es una larga exposición de sufrimientos que los otros le hicieron experimentar, pero no suele existir la menor mención acerca del sufrimiento que ella misma causó a otras personas.
No obstante, suele haber casos en que las gentes reconocen que en el pasado actuaron mal con algunas personas, pero alegando como justificación que si actuaron así se debió a que el comportamiento de esas personas fue la causa de su reacción negativa.
En otras palabras, todos hemos sido siempre buenas personas y si alguna vez hemos hecho el mal es porque fuimos obligados a ello. Con un punto de vista semejante no es de extrañar que la memoria que tenemos de nuestro pasado sea una sucesión de recuerdos de haber sido víctimas inocentes de la maldad y la incomprensión de los otros. Entonces lamemos nuestras heridas y lloramos por la desgracia de haber nacido en un mundo de gente malvada.
Ahora bien.
Una seria observación de sí puede mostrarnos otro aspecto de nuestro pasado y de nosotros mismos actuando en ese pasado de un modo enteramente diferente al que se conserva en nuestra memoria mecánica. La práctica del Trabajo nos conduce a obtener verda­deras fotografías psicológicas de lo que uno verdaderamente ha sido por años y años.
Ciertamente ver esto produce un choque emocional. Comenzar a verlo nos hace comprender que este Trabajo no es algo que pueda tomarse a la ligera. Sin embargo, la comprensión de eso que se ve acerca de uno mismo a través del estudio del propio pasado no es algo peligroso, a condición de recordar que no nos pertenece, ni nos ha pertenecido jamás.
Como es sabido por los que están en esta enseñanza, todo lo que hacemos en el presente y todo lo que hemos hecho en el pasado, es el resultado de ciertos puntos de vista implantados en nuestras mentes por medio de cierta clase de educación sin conciencia alguna de nuestra parte acerca de lo conveniente o no conveniente de utilizarlos como una guía de comportamiento en nuestras relaciones con las demás personas.
Es importante tener esto siempre presente, porque si se incurre en el error de considerar que todo lo que se observa en uno mismo le es propio, es decir, considerándolo como "Yo hice esto", puede llegar a encontrarse realmente en una muy difícil situación. Por el contrario, si recuerda que no le pertenece, que es algo adquirido, no diré que le resultará fácil, pero sin duda alguna que podrá sobrellevarlo.
Ahora bien. El Cuarto Camino nos dice que debemos ser sinceros con nosotros mismos o lo que es igual, tener el valor de separar las ilusiones de los hechos. Es muy duro perder ilusiones, en particular, acerca de uno mismo.
Sin embargo, la pérdida de ciertas ilusiones sobre nosotros mismos puede permitirnos comprobar que podemos ser mucho más de lo que esas ilusiones nos hacen ver. Según la experiencia, si hay trabajos duros en este mundo, este es posiblemente el más duro de todos, pero al mismo tiempo es también el más piadoso, porque jamás ha permitido que un hombre tenga que soportar más de lo que es capaz de soportar.

Por último, algo más. No es preciso renunciar a todas las ilusiones. Es preciso renunciar sólo a aquellas que los hechos nos demuestren que no es bueno para nosotros seguir aferrándonos a ellas.

lunes, 7 de agosto de 2017

Nueva Circular del Centro de Estudios del Cuarto Camino

El sistema tradicional de transmisión del Cuarto Camino ha sido siempre de “la boca al oído”, esto es, transmitida oralmente.

Sin embargo, las circunstancias del mundo han cambiado. Hace 30 o 40 años atrás, las ideas de este sistema no tenían la amplísima difusión que tienen en la actualidad a través de Internet en grupos, foros y redes sociales.

Esta expansión de las ideas del Cuarto Camino por la Web ha tenido como consecuencia que un significativo y creciente número de personas, aún pudiendo asistir a clases presenciales, no logran adaptarse a este modo tradicional de estudio por la influencia de la culturización informática. generando como consecuencia numerosas faltas de asistencia a este tipo de clases.

Es así qué, despues de pensar otras alternativas, nos decidimos por ofrecer el estudio de este sistema en modo online, y por la buena recepción que ha tenido nuestra propuesta,  hemos optado finalmente por esta modalidad para que las personas interesadas en estudiarlo, sepan qué hacer y cómo hacer.

Ahora bien. Muchas de las personas que nos contactan preguntan si los estudiantes a distancia aprenden lo mismo que a través de clases presenciales.

La respuesta es sí.

La experiencia nos demuestra que aún hoy, después de extensos períodos de tiempo, en algunos casos de miles de años, autores clásicos de la filosofía y la religión que vivieron en los más diversos puntos geográficos de la Tierra, continúan influenciándonos con sus ideas y nos movilizan interiormente en alguna dirección de búsqueda.

Si esto es posible a pesar de las distancias en el tiempo, es también perfectamente posible a pesar de las distancias en el espacio y con mayor razón en nuestro tiempo en que contamos con todos los medios posibles de comunicación.   

Esta experiencia demuestra también algo muchísimo más importante, y es que las ideas, si son aceptadas y comprendidas, actúan independientemente de la forma en que se las imparta. 

El método de trabajo es muy sencillo y es el siguiente:

Por correo electrónico, el Centro envía un apunte, por ejemplo, sobre la Observación de Sí.

La persona lo lee y hace las preguntas que crea necesarias. Estas preguntas se responden oportunamente con nuevas directivas.

De este modo es cómo se da comienzo a una relación de estudio con nosotros. 

La cuota es mensual y su modalidad es Pago de Voluntariado, esto es, cada persona paga lo que puede pagar, quedando a su juicio y posibilidades el monto del mismo. 

La razón de esta modalidad se fundamenta en no imponer a los potenciales estudiantes la carga de un monto fijo que deberían abonar si o si todos los meses para poder continuar, pues la experiencia demuestra que las exigencias de la vida externa a veces hacen imposible por un período equis el pago puntual de un monto fijo de cuota.

No hay cuota de ingreso y las personas no necesitan pagar por adelantado el comienzo del estudio.

Con esta forma de pago el centro asegura a los estudiantes su continuidad sin interrupciones.

Al mismo tiempo, nuestro centro se asegura también de esta manera, la continuidad de la difusión de las ideas del Cuarto Camino.

Por último, es necesario señalar que este Centro es una escuela de mantenimiento de las ideas que otros hombres, a lo largo de la historia, aprendieron e impartieron antes que nosotros.





miércoles, 2 de agosto de 2017

El Padre Nuestro u Oración del Señor

(Sugerencias para una comprensión del significado de La Oración del Señor)

Padre nuestro que estás en los Cielos.
Esta frase parece referirse a que el “Padre”, esto es, el origen, la causa, el principio, está en alguna parte que no es la Tierra. La imagen de Cielos nos remite a categorías superlativas de entendimiento y comprensión, a la idea de algo más grande que nosotros mismos y qué, como tal, está fuera de la Tierra, a nivel del Sol o la Vía Láctea; a la idea de que nosotros y nuestros padres, somos hijos de un padre más grande.
Santificado sea tu nombre.
“Santo” significa apartado. “Apartar” significa diferenciar, distinguir. “Nombre”, cuyo significado corriente es apellido, alias, etc., significa también autoridad, facultad y ciencia. “Santificar el nombre del Padre” podría significar, diferenciar, distinguir lo que proviene de su autoridad, facultad y ciencia, de toda otra autoridad, facultad o ciencia. 
Venga a nosotros tu reino
“Venga”, del verbo venir, significa querer que algo se manifieste, comparezca o revele su existencia. “Nosotros” significa los que estamos y somos. “Reino” tiene el sentido de gobierno, mando y guía. “Venga a nosotros tu reino” significaría una expresión de deseo de la necesidad de que se manifieste, comparezca o se revele la existencia del gobierno, el mando, la guía del “Padre”, del origen, causa o principio, a los que estamos y somos en un lugar en oposición a Los Cielos, es decir, a los que estamos y somos en la Tierra, a los hombres, a toda la humanidad.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo
Expresamente da a entender que la voluntad o el orden concebido por una Mente Superior o Dios, no se hace en la Tierra. Es una expresión de deseo de que los hombres, en algún momento, comiencen a actuar desde ideas provenientes de un nivel superior de comprensión y no desde ideas de un nivel inferior, tal y como viene aconteciendo desde tiempos remotos. 
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
Se sugiere la necesidad de la importancia de que cada día de nuestras vidas, nos alimentemos interiormente, psicológicamente, del conocimiento, ciencia o enseñanza superior, que es aquí comparado con el pan, y obtener así las fuerzas necesarias para continuar trabajando contra nuestra mecanicidad adquirida.   
Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores
Parece ser una expresión de certidumbre de qué, cuando hayamos comprendido que nadie es consciente de sus actos, y hayamos cancelado completamente nuestros cargos internos, los efectos negativos de nuestros propios actos inconscientes, no recurrirán en nosotros cuando entremos otra vez a la vida de los sentidos a través del círculo del tiempo.
Y no nos dejes caer en la tentación
“Tentación” es sinónimo de seducción. “Caer en la tentación” podría referirse, en términos del Trabajo, a identificarse nuevamente con las ideas de la vida ordinaria cuando ya se había comenzado a pensar desde ideas de un nivel superior; a abandonar el Trabajo cuando ya se había entendido la urgencia de trabajar; a dejar de hacer esfuerzos después de haber comprendido la necesidad de hacerlos.
 Más Líbranos del Mal
puede entenderse como la necesidad de recordar de buscar ayuda en las ideas superiores, cuando se está en peligro de ceder a aquello que es la causa de la tentación de incurrir en actos mecánicos, en actos inconscientes; la falsa personalidad y su falso Yo.  
Porque tuyo es el Reino, el poder y la Gloria, por los siglos de los siglos
Es la afirmación de que el gobierno, mando o guía, pertenece legítimamente, a lo que es de arriba, esto es, a niveles superiores de entendimiento, comprensión y conciencia.