lunes, 17 de agosto de 2015

Informar


Informar es instruir y educar.

Informar es una palabra compuesta por la contracción In (interior) y el verbo formar. Formar es crear, fabricar, establecer. Pero, en este caso ¿formar qué? Crear, fabricar mediante una instrucción, una educación, el interior de una persona.

Interior significa entre otros sinónimos, íntimo.

Íntimo significa uno mismo, sí mismo y mente.

Sinónimos de mente son, entre otros, discernimiento, pensamiento, opinión y juicio.

Informar significa entonces, crear, fabricar, la manera de discernir, pensar, opinar y juzgar de una persona.

Es crear, fabricar, un uno mismo, un sí mismo, para establecerlo en lo interior, en lo íntimo, en suma, en la mente de una persona, para que discierna, piense, opine y juzgue los diferentes eventos de la vida desde lo creado, fabricado y establecido en su mente mediante una instrucción, mediante  una educación.  

Ahora bien; este proceso educativo no está necesariamente todo equivocado. .En esta instrucción, en esta educación, hay cosas que son útiles para desenvolverse en la vida, como los oficios, las artes, las profesiones, las ciencias, y algunos conceptos de, por ejemplo, esforzarse honestamente para desarrollarse en la vida, solidaridad con los semejantes, de respeto a la naturaleza y a la vida en general  y otras de las que cada uno encontrará su propio ejemplo.

Sin embargo, pueden existir otras que sean enteramente inútiles porque están basadas en una concepción equivocada del hombre y de la vida.

Si se lo piensa bien algo de esto debe haber, porque si no fuese así, si todo lo adquirido por educación estuviese acertado, entonces no acontecerían en nuestras vidas particulares y en la vida del mundo tantas cosas, por así decirlo, desagradables.

No obstante, y como todos sabemos, existen ciertos puntos de vista  que sostienen que el hombre es un ser plenamente desarrollado, lo que equivale a decir que el origen de todos los males que lo aquejan desde tiempos inmemoriales, se debe exclusivamente al hecho de que “el hombre es así” y nada más.

Pero, paralelos a estos puntos de vista, existen otros que afirman que el hombre no es un ser plenamente desarrollado, sino un ser en vías de desarrollo y que le es posible alcanzar un destino mejor que el que tiene al presente.

Es preciso llegar a discernir, pensar, opinar y juzgar la vida, esto es, lo que las otras personas dicen y hacen, a través de la incorporación de nuevas ideas adquiridas por medio de la propia comprobación, de que son mejores para utilizarlas como guía de nuestras acciones, que aquellas que nos fueron implantadas en nuestras mentes por sugestión y autoritarismo o, lo que es lo mismo, sin una adecuada comprensión de nuestra parte acerca de cuanto había de real o imaginario en esas ideas.



miércoles, 29 de julio de 2015

Buscar y encontrar


Cuando una persona siente que no es comprendida en sus sentimientos, que no se toma en cuenta lo que ella necesita, aún cuando no lo manifieste externamente, sufre intensamente por esa falta de comprensión y se encierra en sí misma. Siente que la vida es algo hostil y, como consecuencia de esta percepción, con el tiempo termina desarrollando una actitud desconfiada y secretamente adversa hacia el entorno. 
Muchas de las personas que padecen de esta clase de sufrimiento tienen, no obstante, el suficiente criterio como para darse cuenta de que la vida debe continuar y que necesitan de los demás para lograr sus objetivos personales y a pesar de su desconfianza y temor a ser heridas en sus sentimientos, no se apartan del mundo. Por lo tanto, deciden que deben actuar en sociedad, pero para eso deben enmascarar de algún modo su secreta desconfianza y temor hacia los demás pues de lo contrario su propósito no tendría éxito. Por lo general terminan adoptando un rol de personas más bien alegres, simpáticas y dispuestas a ayudar y colaborar, pues la observación más elemental muestra que estas actitudes son las más requeridas por el entorno social.
Si en sus intentos por permanecer y actuar en el mundo son tratadas con desconsideración, inevitablemente sufrirán por ello, porque esta clase de sufrimiento hace que las personas se tornen muy sensibles a las manifestaciones de desconsideración hacia ellas. También por lo general y siempre externamente, pueden asumir una actitud de no tomar esto en cuenta, pero internamente la situación es muy diferente. Esta contradicción entre su actuar externo y su sentir interno termina muchas veces por agotarlas y por ciertos períodos se aíslan de los demás para recomponerse y poder continuar. En esos períodos de relativo aislamiento, estas personas pueden buscar diferentes maneras de aliviar la enorme tensión y gasto de energía que demanda la actuación de un rol social no deseado ni sentido de verdad.
En esta búsqueda de medios de disminución de esta tensión, la elección de los mismos dependerá mucho de la calidad de sus personalidades. Algunas personas se inclinarán por una disminución de esta tensión a través de ciertos medios y otras por otros. En algunos casos, la elección de ciertos medios puede conducirlas a un mal peor que aquel al cual tratan de disminuir.
Otras personas, en cambio, por poseer personalidades básicamente sanas pueden inclinarse hacia la elección de medios que las conduzcan a la búsqueda y eventual encuentro con un conocimiento de carácter interior, espiritual o psicológico. También aquí las posibilidades son muchas porque a través de la lectura de libros de contenido espiritual pueden ser conducidas en ciertas direcciones. ¿Pero qué pueden encontrar? Casi con certeza, lo que pueden encontrar es un lodazal de charlatanería y fraseología ocultista o de pseudo religiosidad oriental basadas enteramente en la avidez de hacer dinero engañando a gente que está buscando una salida a su sufrimiento espiritual. Pero antes de que una persona aprenda a separar el trigo de la cizaña, debe pasar casi inevitablemente por este proceso, pues lo que más abunda en el mercado espiritual de la sociedad son ambigüedades muy bellamente expresadas.
Si una persona logra salir ilesa, psicológicamente hablando, de esta ciénaga de ambigüedades, puede decirse de ella que tiene mucha suerte. Uno se salva muy difícilmente de todos estos desatinos patológicos y patógenos. Después de haber estado en esta marisma, a veces por muchos años, a una persona le pueden suceder dos cosas: que el interés por la búsqueda de una verdad superior que lo libere de todo ese sufrimiento muera en ella y se resigne, o que continúe su búsqueda del hallazgo de esa verdad. Si se decide a continuar, lo más probable es que su experiencia le ayude a encontrar esa verdad superior, pues esa verdad superior existe aquí en la Tierra y si se la busca de corazón, puede ser hallada aún en las circunstancias más inesperadas y en los lugares menos pensados.


lunes, 20 de julio de 2015

Pensamientos II

Con este Trabajo se adquiere conocimiento para estudiar la clase de ser que se tiene para poder cambiarlo. Pero estudiar algo para cambiarlo y cambiarlo son dos esfuerzos diferentes. En el primer paso pensamos en el cambio, en el segundo paso tenemos que hacer el cambio. Por lo general nos contentamos con pensar en el cambio. 

Muchos de nuestros juicios ordinarios adquiridos mecánicamente sobre los eventos de la vida no son inteligentes, no nos conducen en la dirección correcta. Es preciso que veamos lo que no vemos ahora, y dejar de ver lo que ahora vemos y para eso tenemos que aprender a pensar de modo diferente.

Este es un conocimiento para el cambio de sí, pero este cambio de sí sólo puede obtenerse a través de la aplicación de este conocimiento en los hechos de la propia vida.

En este Trabajo se dice que solemos gozar emocionalmente en experimentar y expresar emociones negativas. Este goce emocional de experimentar y expresar emociones negativas proviene de su justificación intelectual. Si en nuestra mente cesamos de justificarlas, este goce será suplantado por un desagrado emocional hacia ellas.

No nos damos cuenta de que muchas actitudes implantadas en nosotros por la educación y de las cuales no somos propiamente conscientes, nos crean muchas desdichas y nos impiden toda comprensión correcta de lo que realmente sucede en la vida. Esta falta de comprensión nos hace sufrir por cosas que no deberíamos sufrir.

Evolucionar, en el sentido de este Trabajo, es ser cada vez más libre del pensar mecánicamente adquirido.

Nuestra tragedia consiste en qué, por no tener conciencia de que hemos nacido sin puntos de vista de ninguna clase, y que los que tenemos son todos adquiridos, encontramos natural pensar desde ellos y por eso, sin prestar jamás la menor atención al significado correcto o incorrecto de lo que nos dicen.

Esta enseñanza nos dice que no somos precisamente conscientes y que nuestros esfuerzos deben estar encaminados a volvernos conscientes. Pero ¿conscientes de qué? Volvernos conscientes de que pensamos, sentimos y actuamos desde lo educado en nosotros, y no desde la propia experiencia y comprensión; darnos cuenta de que juzgamos a la vida y a sus eventos desde puntos de vista que no nos pertenecen.   




lunes, 13 de julio de 2015

Sugerencias para un estudio de la Oración del Señor


Padre nuestro que estás en los Cielos.
Esta frase parece referirse a que el “Padre”, esto es, el origen, la causa, el principio, está en alguna parte que no es la Tierra. La imagen de Cielos nos remite a categorías superlativas de entendimiento y comprensión, a la idea de algo más grande que nosotros mismos y qué, como tal, está fuera de la Tierra, a nivel del Sol o la Vía Láctea; a la idea de que nosotros y nuestros padres, somos hijos de un padre más grande.
Santificado sea tu nombre.
“Santo” significa apartado. “Apartar” significa diferenciar, distinguir. “Nombre”, cuyo significado corriente es apellido, alias, etc., significa también autoridad, facultad y ciencia. “Santificar el nombre del Padre” podría significar, diferenciar, distinguir lo que proviene de su autoridad, facultad y ciencia, de toda otra autoridad, facultad o ciencia.
Venga a nosotros tu reino
“Venga”, del verbo venir, significa querer que algo se manifieste, comparezca o revele su existencia. “Nosotros” significa los que estamos y somos. “Reino” tiene el sentido de gobierno, mando y guía. “Venga a nosotros tu reino” significaría una expresión de deseo de la necesidad de que se manifieste, comparezca o se revele la existencia del gobierno, el mando, la guía del “Padre”, del origen, causa o principio, a los que estamos y somos en un lugar en oposición a Los Cielos, es decir, a los que estamos y somos en la Tierra, a los hombres, a toda la humanidad.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo
Expresamente da a entender que la voluntad o el orden concebido por una Mente Superior o Dios, no se hace en la Tierra. Es una expresión de deseo de que los hombres, en algún momento, comiencen a actuar desde ideas provenientes de un nivel superior de comprensión y no desde ideas de un nivel inferior, tal y como viene aconteciendo desde tiempos remotos. 
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy
Se sugiere la necesidad de la importancia de que cada día de nuestras vidas, nos alimentemos interiormente, psicológicamente, del conocimiento, ciencia o enseñanza superior, que es aquí comparado con el pan, y obtener así las fuerzas necesarias para continuar trabajando contra nuestra mecanicidad adquirida.   
Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores
Parece ser una expresión de certidumbre de qué, cuando hayamos comprendido que nadie es consciente de sus actos, y hayamos cancelado completamente nuestros cargos internos, los efectos negativos de nuestros propios actos inconscientes, no recurrirán en nosotros cuando entremos otra vez a la vida de los sentidos a través del círculo del tiempo.
Y no nos dejes caer en la tentación
“Tentación” es sinónimo de seducción. “Caer en la tentación” podría referirse, en términos del Trabajo, a identificarse nuevamente con las ideas de la vida ordinaria cuando ya se había comenzado a pensar desde ideas de un nivel superior; a abandonar el Trabajo cuando ya se había entendido la urgencia de trabajar; a dejar de hacer esfuerzos después de haber comprendido la necesidad de hacerlos.
 Más Líbranos del Mal
puede entenderse como la necesidad de recordar de buscar ayuda en las ideas superiores, cuando se está en peligro de ceder a aquello que es la causa de la tentación de incurrir  en actos mecánicos, en actos inconscientes; la falsa personalidad y su falso Yo.  
Porque tuyo es el Reino, el poder y la Gloria, por los siglos de los siglos
Es la afirmación de que el gobierno, mando o guía, pertenece legítimamente, a lo que es de arriba, esto es, a niveles superiores de entendimiento, comprensión y conciencia.   

miércoles, 8 de julio de 2015

Pensamientos

La personalidad es lo que otros nos dijeron. La individualidad es lo que sabemos por nuestra propia experiencia y comprensión.

El interés y el tiempo están unidos. Cuando un conocimiento nos interesa realmente, siempre encontraremos tiempo para dedicarle, pero si un conocimiento no nos interesa realmente, nunca encontraremos tiempo para dedicarle. Esto es particularmente cierto en lo que respecta a la adquisición del conocimiento.

Es dificilísimo liberarse de esta ilusión de que las cosas pueden suceder de distinta forma sin un cambio en nuestra manera de tomar la vida. Tener un nuevo día no es simplemente ver mañana la luz del sol.

Sin ser conscientes de ello, nos encontramos sujetos a modos tradicionales de sufrimiento innecesario o innatural y así, hemos llegado a creer que este sufrimiento es una parte natural de nuestra vida.

Si un hombre no hace los esfuerzos necesarios para la vida ordinaria, no podrá hacer los esfuerzos que requiere el conocimiento de sí. Por eso dijo Cristo en una oportunidad a sus discípulos: “Si no podéis hacer lo que es menos ¿Cómo podréis hacer lo que es más?”.

Reaccionamos ante los eventos de la vida según los puntos de vista que nos han sido dados por educación para aprobarlos o desaprobarlos. Debido a que esos puntos de vista son los únicos que tenemos, siempre reaccionamos de la misma manera ante los mismos eventos.

Ningún nuevo conocimiento sobre la conformación del universo externo alcanzará jamás para aliviar el dolor y las penurias del hombre sobre la Tierra. Su desamparo y su tribulación no pueden ser atenuados por el descubrimiento de un nuevo planeta o una nueva estrella. Mientras en la cultura general del hombre no aparezca una sabiduría que le muestre la otra cara de la realidad, el hombre verá las cosas como en el mito de la caverna de Platón, esto es, las sombras de las cosas, pero no las cosas como estas son.

Al estudiar el propio pasado a la luz del conocimiento se puede ver que uno se condujo siempre de cierto modo. El punto de vista ordinario de que las cosas podrían haber sido diferentes está enteramente equivocado ¿Cómo podría uno haberse conducido de manera diferente sin saber lo que era necesario para conducirse de modo diferente? Este punto de vista es la causa de muchos inútiles remordimientos. Si uno se condujo de cierta manera eso indica que no pudo conducirse de otra. Si hubiese podido, se habría comportado de modo diferente.

El centro emocional siente lo que la mente piensa. Si la mente cambia de pensamiento, el centro emocional cambia de sentimiento.

La vida no es ilusión. La ilusión está en nosotros, en muchos de nuestros puntos de vista equivocados sobre la vida.
  
 

jueves, 2 de julio de 2015

Algo para pensar



Todas las emociones negativas, sean violentas o depresivas, se basan en puntos de vista que las justifican intelectualmente. Si un punto de vista en nuestro intelecto justifica las emociones negativas, nuestra parte emocional también justificará experimentarlas y las expresará a través de nuestro centro motor con palabras y gestos.

Sin justificación las emociones negativas no pueden existir.

El más poderoso punto de vista para la justificación de las emociones negativas es el punto de vista que juzga que las personas son conscientes y que si hacen el mal lo hacen conscientemente.

Cuando uno se identifica con este punto de vista piensa, y luego siente, que las personas experimentan un placer consciente en hacer el mal.

Este pensamiento y sentimiento de que las personas experimentan un placer consciente en hacer el mal es la causa de la justificación de experimentar emociones negativas.

Si yo acepto en mi mente el punto de vista de que una persona es conscientemente desconsiderada conmigo, justificaré sufrir por su desconsideración y también, hacerle sufrir por su desconsideración.

Toda justificación para sufrir y hacer sufrir se basa en este punto de vista.

Detener al principio y eventualmente aniquilar este punto de vista en nuestra mente es el objetivo del Trabajo pues de su destrucción depende la posibilidad real de un cambio de sí.

La mente formativa opone objeciones a este concepto del Trabajo. Plantea que si aceptamos la idea de que el mal no puede hacerse conscientemente eso puede llevarnos a convertirnos en tontos que aceptarán pasivamente todo el mal que se les haga.

De ningún modo esto es cierto. Si bien este Trabajo dice que no puede culparse a las personas por el mal que nos hacen eso no significa que debamos soportarlo sin hacer nada al respecto.

Si ciertas personas con las cuáles estamos relacionados se han cristalizado en el peor lado de sí mismas y eso hace que nuestra relación con ellas se vuelva un obstáculo para nuestro desarrollo debemos apartarnos de esas personas, pero haciéndolo sin juzgarlos conscientes del mal que hacen.

Decir que esas personas pueden volverse un obstáculo para nuestro desarrollo es un modo de decirlo. La verdadera razón es que si nos relacionamos con esta clase de personas corremos el riesgo de infectarnos, psicológicamente hablando, de su tendencia a vivir constantemente con emociones negativas.

De modo que si debemos apartarnos de esta clase de personas lo debemos hacer dejándolas libres para que sigan siendo como la vida en el sueño las ha hecho, sin criticarlas ni condenarlas, pero plenamente conscientes de que ellas van en una dirección que no es la nuestra.

Como Cristo dijo: “para esto he venido yo a este mundo. Para que aquellos que quieren ver, vean, y para que aquellos que no quieren ver, ciegos se queden”.

Como  dice el título de este apunte, esto es algo para pensar.


        





   


Hoy decidí ponerme a pensar sobre la consideración interna

Hoy decidí ponerme a pensar sobre la consideración interna

La consideración interna tiene que ver con lo que los otros puedan pensar de mí, de la forma en que me tratan, si me valoran, si me tienen en cuenta o no. Todo esto me hace vivir en un estado de constante tensión, de miedo a ser desaprobado, a ser rechazado.

Pero ¿Por qué le presto tanta atención a esto? ¿Por qué es tan importante para mí que los demás me valoren, que me tengan en cuenta?

Yo necesito una respuesta, la necesito porque esto me hace vivir una vida horrible y de hecho, no me deja vivir. Es más, yo quiero una respuesta. Para este fin, debo comenzar por alguna parte.

Comenzaré por el hecho, fácilmente comprobable, de que he nacido sin consideración interna.

Me parece que aquí tengo una pista importantísima. Nací sin consideración interna.

Pero si nací sin ella ¿Por qué ahora la tengo? Voy a ver si puedo continuar con esta investigación.

Todo cuanto sé me fue enseñado. Me enseñaron a caminar en posición erecta, me enseñaron a leer, a escribir y muchísimas cosas más que hoy son importantes para mi vida.

Pero vuelvo otra vez a la idea anterior. Yo nací sin consideración interna. Sin embargo hoy la tengo. No se bien cómo explicarlo, pero es como que  debo sufrir si no se me valora, es como que  debo rechazar no ser considerado, es como que debo sentir que eso es injusto.

Y ahora que lo pienso, si todo lo que se lo he aprendido porque me lo enseñaron, eso puede significar que la consideración interna me debe haber sido enseñada como se me enseñó a leer, a escribir, .etc.

Pero por más que me esfuerzo, no recuerdo que alguien me haya dicho; “Si no te tienen en cuenta, tienes que sentirte mal, sentirte ofendido y agraviado” o que me hayan dicho; “Tienes que odiar, tienes que detestar a los que no te valoren” o “Si no te toman en cuenta, debes deprimirte, sentirte triste y angustiado”. No. Decididamente no recuerdo que alguien me haya enseñado esto.

Sin embargo, de alguna manera me tienen que haber enseñado que ser considerado por los demás, ser valorado por los demás, tener la atención de los demás, era algo muy importante para mí.

Todavía no tengo la respuesta completa, pero estoy comenzando a sospechar que, tal vez, no me lo enseñaron directamente, sino indirectamente.  

Vuelvo a lo mismo. Yo nací sin consideración interna. Hoy la tengo. Si no me la enseñaron directamente, sino indirectamente. eso quizá quiere decir que yo tengo consideración interna y que la adquirí de quienes la tenían antes que yo.

Es posible que haya visto y oído que algunos se quejaban por que los habían tratado mal o por que no los valoraban y eso me convenció que ser considerado, ser valorado por los demás era muy importante y qué, en caso de no ser valorado ni considerado, tenía que sufrir por eso.

En verdad, no lo sé.

Pero ahora que hago esfuerzos por recordar, de lo que estoy seguro es que en las novelas, en las poesías, en las películas, todos los personajes de estas obras, sufrían porque no los trataban bien, o porque no los valoraban o porque los dejaban de lado y así de seguido. También estoy seguro de haber escuchado a mis amigos quejarse porque no los querían, porque no les tenían respeto o porque no los consideraban como ellos decían que se les debía considerar. A lo mejor, es por eso que yo siento que se me debe considerar, que se me debe valorar, que se me debe tener en cuenta.

Por ahora voy a dejar este asunto, pero volveré una y otra vez sobre él, hasta obtener una respuesta. 

De lo que estoy totalmente seguro es que yo nací sin consideración interna. Totalmente seguro.

De lo que también estoy totalmente seguro, es que no quiero más esto para mí.





martes, 30 de junio de 2015

Las bodas secretas

                                                 Las Bodas Secretas

En algunos escritos antiguos se dice que en todo varón hay una mujer y que en toda mujer hay un varón. Esto es algo que generalmente ha sido siempre muy mal entendido. 

¿Cuál es el varón en la mujer? Es su centro intelectual.
¿Cuál es la mujer en el varón? Es su centro emocional

La mujer siente mucho y piensa poco lo que siente, y el varón piensa mucho y siente poco lo que piensa.

Esto significa que la mujer tiene que aprender a pensar lo que siente y que el varón tiene que aprender a sentir lo que piensa.

Cuando el varón aprende a sentir lo que piensa, la mujer interior del varón (su centro emocional) se unirá con su centro intelectual  y serán uno.

Cuando la mujer aprende a pensar lo que siente, el varón interior de la mujer (su centro intelectual) se unirá con su centro emocional y serán uno.

Por eso se dice que el varón (el pensamiento) y la mujer (la emoción) se casarán y serán uno.

Este es el origen de la frase tan utilizada en las bodas “Lo que Dios ha unido la muerte no lo podrá separar”.

Por lo tanto, y basándonos siempre en este punto de vista, el significado de esta frase podría interpretarse de la siguiente forma:

“Lo que Dios (la enseñanza esotérica o Dios en la Tierra) ha unido (el pensamiento y la emoción) la muerte (las ideas equivocadas, las emociones negativas, en suma, la falsa personalidad) no lo podrá separar”.